Pareciera un karma, afecta a la mayoría de las mujeres. Siempre la balanza, o ese pantalón que no puedes abrochar, denuncian esos dos kilos de más que se filtran sin saber como y ponen entre tus prioridades la de adelgazar o hacer dieta.
Si desde que eres adolescente vives a dieta intentando adelgazar eso dos kilitos de más, que no dicen nada, pero molestan, seguramente estarás pensando que hay algo de herencia genética en este asunto.
Durante décadas los médicos creyeron que el peso de las personas estaba determinado genéticamente, y que aquellas personas con grandes excesos de peso no podrían adelgazar más allá de la dieta a realizar. En la actualidad los avances médicos han determinado que solo el 40% del peso esta determinado genéticamente. En todos los casos esta necesidad permanente de adelgazar esos dos kilos de más se remonta a un solo origen: el estilo de vida y la alimentación que este contiene.
Estos kilos de más que van y vienen, forman un sobrepeso que se debe a factores determinados exclusivamente por el estilo de vida y la forma de alimentarse.
Es decir que y cuanto comes y cuales y cuanto ejercicio haces determinan la movilidad de esos kilitos de más. Adelgazar esos kilos de más y volver a recuperarlos puede responder a un descuido de tu dieta. Cuando estas por debajo de tu peso habitual, tu cuerpo consume menos calorías y cualquier antojo revertirá fácilmente lo que has logrado adelgazar.
Para mantenerte en tu peso será necesario que permanentemente te sometas a un estilo de vida saludable que incluya ejercitación y alimentación sana. Las comidas como guisos y pastas incluyen salsas abundantes en calorías. Por lo tanto debes evitarlas, o al menos reducir la cantidad de grasas que contienen, comer más sano y más liviano.
Evita las preparaciones con embutidos o carnes, reemplaza la crema por aceite vegetal y no abuses del consumo de quesos. Aumenta el consumo de verduras: brócoli, zanahorias, zapallo, calabaza, hojas verdes. Intenta variar el consumo de carne por el de pescado. Reemplaza las harinas blancas por las integrales. Consume alimentos ricos en fibras y bebe mucho líquido.
Recuerda siempre que las hortalizas son excelentes aliadas para adelgazar, contienen entre un 70 y un 90% de agua en su constitución y no son ricas en grasas ni en proteínas. Como contrapartida ofrecen vitaminas, minerales y fibras que equilibran las deficiencias que pueden darse por la supresión de otros alimentos.