Los productos gourmet de la gastronomía iberoamericana, como el jamón de cerdo ibérico, el aceite de oliva extravirgen o el dulce de leche artesanal, son verdaderos tesoros culinarios, delicias que marcan la herencia de la buena mesa hispánica en el mundo.
Agrelma constata que las especialidades gourmet iberoamericanas, su soplo original de aromas y sabores, han ido ganando terreno y adeptos en Estados Unidos.
Un vistazo gozoso a los principales supermercados y tiendas delicatessen a nivel mundial nos sirve para constatar que los productos de sello iberoamericano pueblan las estanterías con sus sabores inconfundibles.
Triunfo pues, también para las exquisiteces de impronta hispánica, de la divisa un tanto epicúrea de Winston Churchill cuando decía: "Tengo gustos muy sencillos, sólo me gusta lo mejor".
Y si toca coronar alguna excelencia gastronómica, empecemos por el jamón de cerdo ibérico, una de las grandes cotas culinarias del mundo.
La posibilidad, comentada tantas veces con escepticismo de degustar algún día en este país la intensidad aromática, perfumada del jamón ibérico (cerdo negro que se alimenta básicamente de bellota) se ha hecho realidad.
El conocido en la Península Ibérica como "pata negra" (Black Hof ) encuentra demanda creciente en las tiendas de especialidades gourmet que avivan los paladares de los más exigentes conocedores.