La adolescencia es un momento difícil en el desarrollo humano. Se dan cambios hormonales importantes que generan desequilibrios y malestares. Durante la adolescencia pareciera que el autocontrol es algo muy difícil de lograr. Los adolescentes ríen sin control y pasan rápidamente del optimismo al pesimismo. Emocionalmente están en una vorágine, se arrogan a cuestiones sociales con mucha pasión, discuten activamente, proponen. A nivel sexual empiezan a gustar de otra persona y actúan de manera tímida o excitada, son fieles y leales. Pero al mismo tiempo se angustian, se acomplejan, se confunden.
Típicamente la proyección del adolescente se realiza fuera de la casa, con cualquier persona que le preste interés y se muestre comprensivo con su problemática. Lentamente comienza un desapego de lo familiar que supone la reafirmación de su personalidad. Todo este es un proceso muy complejo e incluso doloroso para el adolescente. Es importante como padres estar atento a las señales y establecer algunas actividades que mantenga su nivel de enérgico en gasto permanente, sobretodo si no es época de clase, para ayudar a que logre un mejor control sobre su cuerpo, aumente su confianza y viva este momento del desarrollo de manera plena, las siguientes actividades pueden organizarlo y ayudar en este trance Si el adolescente es más inclinado hacia lo artístico es una excelente opción la posibilidad de realizar talleres de teatro, música, pintura, escritura.
Estas actividades serán espacios donde el adolescente encontrara una manera de traducir sus sensaciones a través de estas producciones y lograr así un mayor autocontrol si mismo. Si el adolescente presenta grandes niveles de actividad, el campo de deportes es una verdadera solución. El deporte y la adolescencia van de la mano, son una buena combinación.
Los deportes generan beneficios a nivel individual en cuanto mide su cuerpo y reconoce sus capacidades, logrando un mejor dominio y manejo de su fuerza y energía. A nivel grupal, los deportes fomentan aquellas situaciones que generan sensación de pertenecía a un grupo determinado. Esto es muy importante para el adolescente. Un mundo propio, distinto al adulto, resulta en una mayor conformidad y por tanto más autocontrol. Si el adolescente es algo retraído y resulta necesario que se integre a distintos grupos, acampar es una opción para pensar. Generara un ámbito social positivo para que se reilaciones con nuevas personas en una actividad especial. Todas estas actividades son beneficiosas para el adolescente y aumentan sus posibilidades de autocontrol en cuanto resultan en un mejor manejo de su cuerpo, de sus relaciones y un incremento en el nivel de confianza en sí mismo.