La búsqueda de empleo hay que tomársela como un trabajo más, no como un periodo en el que estamos inactivos a la espera de un nuevo trabajo. Este es el error que cometen muchas personas cuando pierden su empleo, no comprenden que desde el momento que se que se queden sin trabajo ya tienen un nuevo trabajo: la búsqueda de un empleo.
Estas personas se dedican a disfrutar de una vida ociosa pensando que ya les caerá del cielo un nuevo trabajo. No está mal tomarse unas breves vacaciones al principio, pero pronto hay que volver a la vida activa, el nuevo trabajo no es otro que la búsqueda de un trabajo.
Desde el principio hay que tener una actitud proactiva hacia la búsqueda de empleo. Es muy importante que en ese periodo entre dos empleos no pierda sus hábitos de trabajo ni de actividad, debe continuar manteniendo las mismas actividades que tenía antes, sólo tiene que dedicarse a buscar trabajo el tiempo que antes dedicaba a trabajar. Si quiere, concédase alguna licencia para hacer algo nuevo que le divierta y que antes no podía hacer, pero que no le reste mucho tiempo a su principal ocupación: buscar trabajo.
La búsqueda de empleo es una tarea dura e ingrata para todos, tanto para quien busca su primer empleo como para quienes acumulan una larga lista de trabajos en su curriculum. Mantener el enfoque de que nuestro trabajo es buscar trabajo es lo que más nos puede ayudar a no caer en el abandono y la depresión.
Nuestros hábitos deben de ser los mismos o parecidos a cuando teníamos una vida laboral activa. Levantarse a la misma hora, seguir el mismo horario, dedicar a buscar trabajo las mismas horas que dedicábamos al anterior trabajo… Alguien puede pensar ¿cómo voy a dedicar tantas horas a buscar trabajo? ¿en que voy a emplear tantas horas?
Pues buscar trabajo nos puede llevar todo el tiempo que queramos dedicarle. Empezar por el tradicional método de ver los anuncios de trabajo en periódicos locales, anuncios en portales de Internet, elaborar un Curriculum general que deberá ser adaptado a los distintos trabajos a los que nos postulemos, enviar el Curriculum a empresas, repasar nuestra red de contactos personales para decirles que buscamos trabajo, ver las redes sociales de trabajo en Internet o inscribirnos en alguna si no estamos inscritos.
Si cree que ya no tiene nada más que hacer sino esperar sentado a que le llamen de alguno de los sitios en que presentó su curriculum está muy equivocado, siempre hay algo nuevo que hacer. Haga un repaso mental y seguro que encontrará algo nuevo, y si no encuentra nada nuevo haga prospectiva de empresas a las que puede presentar o enviar su curriculum con alguna rebaja respecto a sus aspiraciones iniciales. Si hace esto cada vez que crea que ya ha hecho todo, encontrará un buen filón para ocuparse.
Tener una actitud proactiva tiene dos ventajas. La primera es que, cuanto más tiempo dedique a buscar trabajo antes lo encontrará.
La segunda es que le evitará caer en el desánimo, el abandono y la inactividad, que es lo peor que le puede pasar. La mejor manera de protegerse contra esos estados de ánimo tan perniciosos es mentalizarse de que usted tiene un trabajo, que es buscar trabajo.
También es importante mantener las relaciones que tenía antes de perder su trabajo. Sus compañeros de profesión o colegas en el antiguo trabajo son los que mejor le pueden ayudar a encontrar trabajo, pues conocen sus habilidades profesionales y conocen a empleadores de su sector que pueden contratarle.
Muchos son los que cuando se quedan sin trabajo cambian también de amistades y comienzan a relacionarse con personas mas afines, o sea, con otros desempleados. No cometa el error de abandonar sus antiguas relaciones cuando se queda sin trabajo, intente llevar una vida lo más parecida a la que llevaba en su vida laboral activa.