Internet ha probado con creces su utilidad como poderosa herramienta de marketing directo, y las empresas de servicios y procesamiento de información online como Google han sabido sacar el mejor partido de ella.
El lanzamiento de la publicidad de PPC ha modificado la forma en que los usuarios de Internet leen publicidad en línea, y también ha cambiado la manera en la que los empresarios pagan por ella. Este tipo de campañas se basa en la idea de que ninguna empresa desea pagar por la publicidad que nadie lee. Así, Google ha implementado, ya hace algún tiempo, la política de poner avisos con un enlace, generalmente azul, al costado de los emails que leemos, o en la parte superior e inferior de algunas de las páginas que consultamos.
La aparición en nuestra pantalla de esta publicidad no es casual. Se debe a que Google examina el email o la página que vamos a leer y coloca anuncios relacionados con el tema del que tratan dichos escritos y, así, la campaña es sectorizada y sólo dirigida a los clientes en perspectiva, tal como reza uno de los principales principios del marketing directo en Internet.
Si bien esta colocación es gratis para la empresa, si algún usuario hace clic sobre el anuncio, la empresa deberá pagar a Google una cantidad de dinero previamente fijada. Esta es la razón por la que esta estrategia de Marketing se llama: “pago por clic”: si no hay clic, no hay pago. Pero así como la empresa paga y Google recauda, hay una pequeña comisión para el sitio en el que se ha mostrado el anuncio PPC.
Aunque la empresa deba pagar a Google, verá compensado ese gasto con un incremento de entre un 10 y un 20 por ciento en las visitas a su web por parte de usuarios interesados elegidos entre personas de su mercado objetivo, ya que una campaña de pago por clic aumenta enormemente la probabilidad de que un sitio web sea hallado por los principales buscadores.
La sencillez en la contratación, el fácil diseño de las campañas de PPC y la posibilidad de fijar un tope de dinero destinado a este tipo de publicidad son factores que, sumados a la posibilidad de medir los resultados de la campaña de manera casi instantánea han convertido el PPC en una de las estrategias de marketing directo de las agencias de marketing en Internet.