El diseño es el rostro que tiene nuestra página web y, por lo tanto, no lo podemos descuidar ya que será lo primero que verán nuestros visitantes. Es cierto que el contenido importa, pero no debemos olvidar que una parte relevante del contenido que poseen las páginas web tiene que ver justamente con la apariencia. Esto quiere decir, en definitiva, que no podemos separar el contenido de la forma. A continuación, te daremos algunos consejos de cómo evitar que al crear una página web seas víctima de un mal diseño.
La simplicidad
Existe una regla que dice que, en algunas ocasiones, menos es más. Si esto lo trasladamos al terreno del diseño web, significa que debemos evitar que nuestra página se vea recargada con un exceso de imágenes, gráficos y textos, ya que esto puede producir confusión en quienes la visitan. La simplicidad es la mejor consejera a la hora de producir un sitio web funcional y que resulte agradable a los ojos del usuario.
Poca cantidad de avisos
En el intento de darle mayor rendimiento comercial a tu página web, puede que te dejes llevar por la idea de que hay que cubrir todos los espacios posibles con avisos y banners. Si bien eso te puede traer algún beneficio económico, también puede conspirar contra la imagen de tu sitio alejando a los visitantes (además, muchas veces dichos avisos son servicios automáticos de publicidad que son producto de crear páginas gratis y no generan una rentabilidad elevada). Además, el aviso comercial siempre tiene que ser un elemento secundario que acompañe y no moleste al contenido propio de tu sitio web. Ahora bien, si tu página web está dedicada a la venta de un producto o servicio, obviamente el contenido deberá estar dirigido principalmente a la comercialización.
Recursos que no sean pesados
Otra situación que puede afectar al diseño de tu página es el uso de recursos que requieran demasiada memoria para su descarga. Los textos con visualización de PDF, demasiados elementos gráficos de adorno, fuentes de letras demasiado sofisticadas o el despliegue automático de animaciones en Flash, pueden reducir la velocidad de bajada de tu página web y, finalmente, no permitir la descarga completa de ella. Naturalmente este tipo de situaciones atentan contra la paciencia de los usuarios y, por lo tanto, es recomendable que utilices recursos funcionales y livianos que no retarden el tiempo de navegación de los visitantes. Al crear páginas web, hay que recordar que la velocidad es uno de los puntos fuertes que siempre están buscando los internautas.
Equilibrio entre texto e imágenes
Por un lado, colocar demasiados textos y no preocuparse de las fotos o las imágenes que lo ilustren, ciertamente generará una página web aburrida, tediosa y difícil de seguir. Por otra parte, si tu sitio web tiene demasiadas imágenes y carece de artículos o textos, lucirá pobre en su contenido y difícilmente generará interactividad. Lo ideal es producir un equilibrio entre ambos elementos, para así darle un aspecto robusto a tu sitio web. Es decir, además de leer textos atractivos los usuarios deben tener la posibilidad de descansar y recrear su vista observando imágenes o animaciones ilustrativas.
Menús expuestos
Nunca es bueno ocultar los botones de acceso que son los que permiten que el usuario navegue a través de tu sitio web. Por lo mismo, es aconsejable que no dejes las entradas de tus menús bajo la función de desplegable (es decir que las categorías queden escondidas y se abran sólo si se pincha la barra tras la que se encuentran), ya que eso le quita el acceso visual inmediato al usuario y puede evitar que llegue al lugar al que necesita acudir dentro de tu página web.