Existen muchas relaciones de parejas. Cada relación de pareja tiene sus características específicas, distintos estilos y códigos. Si lo que tú esta buscando es que tu relación de pareja sea algo permanente o de larga duración, este artículo, que llega hasta ti en dos entregas, seguramente te será de gran utilidad.
Punto uno: no lo pongas siempre en el primer lugar. Sabemos que la convivencia, con o sin papeles, requiere de algunos sacrificios. Pero no es necesario resignarlo todo para demostrarle y demostrarte que estas loca de amor, si tomas por costumbre poner tus pasiones en lista de espera, en el largo plazo solo acumularas resentimiento. Por ejemplo: tienes la posibilidad de un viaje que deseas y el no puede acompañarte por distintos motivos. Un error seria suspender el viaje. La convivencia no resigna, necesariamente, la independencia.
La libertad es crucial para la supervivencia de una pareja. La solución es no sentirse culpable por vivir y pasarla bien sin él, no sientas presión por querer, a veces, reaplazarlo por una salida con amigas. Tómate siempre un tiempo para disfrutar sola. Hasta puedes tener una cita semanal contigo misma. Esto reflejara tu fortaleza e independencia, características que atraen poderosamente. Si aun así la culpa te carcome, te ayudara incentivarlo para que el haga lo mismo, que arme sus planes individuales. Una obviedad: este sistema funciona si, además de divertirse por separado, la pasan bien juntos.
Punto dos: intuye cuando ponerlo primero. Quizás tenga la estructura de una paradoja, pero, para que una relación de pareja funcione a largo plazo y sea duradera, algunas veces hay que saber imponerse…y otras, rendirse ante los deseos del otro. Es una cuestión estratégica, digamos que la idea de que el hombre maneje la relación es caduca ya, pero las abuelas tenían razón en un punto: si tú lo dejas pilotear en algunas oportunidades, estarás evitando varias peleas y como consecuencia tu vida será mucho más fácil. La solución es dejar pasar algunas pequeñas cosas, “hacer la vista gorda”, esos hábitos que él, increíblemente, no puede cambiar aunque lo intente. Es fundamental dejar en claro y evitar malos entendidos: esta técnica no sirve para grandes problemas.
Es necesario que sepas distinguir entre un problema y un inconveniente. Un problema es un hombre que te engaña, un inconveniente es alguien que se olvida de sacar la basura. En la siguiente entrega completamos puntos importantes para que puedas lograr una relación de pareja duradera, respetándote y respetándolo lograran un largo camino juntos.
Punto tres: cada tanto retírate a dormir enojada. Las relaciones de parejas deben ser capaces de superar los conflictos más importantes, pero superar no significa necesariamente resolver. No esperes recuperarte de un encontronazo conyugal de manera inmediata. Sé paciente y realista, los conflictos requieren de un tiempo, en el cual los hechos se asientan y se enfrían; además de ser una realidad demasiado frecuente que, aun “amigados”, sigue sin existir coincidencia en los puntos que generaron la discusión. La solución apunta a que, cada vez que una pelea o discusión amenace con salirse de control, procures tomar distancia y le hagas saber que estas furiosa pero que, en semejante estado de alteración, nada positivo resultara de los intercambios verbales. Es mejor continuar sobre el tema en un momento mas calmo. Comprende que molestarte, e incluso seguir de mal humor uno o dos días, no generara daños serios en la relación de pareja, o al menos no debería. Aceptar el propio enojo y actuar inteligentemente en situaciones que pueden tornarse agresivas y dolorosas, fortalece a relación de pareja.
Punto cuatro: hay que tocarse más. No te engañes, tú sabes como conquistarlo, no importa si hace dos meses o diez años que están juntos, las caricias cumplen un rol crucial cuando se trata de reforzar los lazos físicos y emocionales. Químicamente las caricias liberan endorfinas y generan una sensación de confort y bienestar. Tus manos son la mejor receta para una relación de pareja duradera. La solución: no importa que tan ocupada estés, reserva un tiempo para lo importante, acaricia a tu compañero, cualquier excusa es buena si ayuda a mejorar y fortalecer el vínculo. Recuerda que la convivencia por si sola no le mejora la vida a nadie. No subestimes el paso del tiempo y el efecto de la rutina. Sorprende, innova, no seas previsible.
En este artículo desarrollamos cuatro puntos básicos que te ayudaran a lograr relaciones de parejas duraderas. No te dejes engañar, los ejemplos son simples y cotidianos, pero las ideas que estamos transmitiendo confluyen en un punto particular: aquel en donde debes fijarte para lograr la felicidad y plenitud en tu relación de pareja.
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