En aquel momento José predijo una depresión económica, jalonada por una crítica situación del primer sector de la economía y que daría como resultado una hambruna en todo el mundo, al menos el conocido por ellos. Hoy estamos a las puertas de una depresión económica mundial, gestada en las decisiones comerciales del sector financiero de las grandes potencias; quienes en la ejecución de sus estrategias de mercadeo y en la puja por dominar los mercados del dinero, se equivocaron y ahora por su fundamento en la sociedad y por su importancia en la estructura de todos los estados del mundo, hay que meterles mano y cada gobierno tendrá solo la alternativa de ayudarles a recuperarse económicamente, para que no se desbaraten las sociedades de cada país individual, ni las del mudo.
La economía es la columna vertebral de nuestra sociedad. Es ella la que nos permite estar de pie y poder avanzar en el desarrollo social. Si el sector financiero se quiebra hay la “Obligación estatal” de ayudarle. La cuestión no es ayudarle o no, pues no hay alternativas, lo importante es como determinar que ese dinero regrese al estado en el menor tiempo posible y de la manera más efectiva. No se les puede olvidar a los ejecutivos, que el dinero del estado es de manera real el dinero de cada persona económicamente activa. En resumen la plática sale del bolsillo de los ciudadanos.
Lectores, José no obstante haber revelado el sueño con su predicción, hizo algo más importante: Explicó, sustentó y puso en marcha una estrategia de choque para afrontar la crisis inminente en el futuro cercano. Pues nosotros también estamos obligados a ponerle el pecho a lo que viene, pues no olvide que se trata de su dinero. Los ciudadanos comunes y corrientes, como usted y yo; tenemos que controlar nuestros gastos este fin de año, comprando lo estrictamente necesario, no adquiriendo nuevas deudas, ahorrando, sin ninguna excusa, entre el 10% al 20% de nuestros ingresos, planeando nuestros ingresos y gastos de manera anual. Si hace esto, no sufrirá mucho la época de las vacas flacas.