Perder peso no es nada sencillo, muchas son las variables a tener en cuenta en el momento de explicar el éxito o el fracaso de un una estrategia para perder peso. Primero será necesario que la dieta que estés siguiendo sea coherente con tu objetivo, es decir que si tu sobrepeso es importante necesitaras una dieta rigurosa y medida, un autocontrol rígido y pensar en el solo por hoy.
También es importante que acompañes el objetivo de perder peso con la actividad física, el cuerpo pierde materia y la piel debe entonces contener menores volúmenes por lo que es común que resulte flácida o con poca tonicidad. Para ello la ejercitación localizada de las áreas con mayores transformaciones, será una excelente solución.
Pero, sea cual sea la rigidez de tu plan para perder peso, te hacemos llegar algunas claves que te ayudaran a comer bien y a sentir que la energía no te abandona mientras logras tu peso ideal.
# Cataloga el tiempo de comer como un momento especial. Olvida la posibilidad de comer rápidamente. Aquello de “picar” algo de pie frente a la heladera es algo que debe permanecer en el pasado. Tampoco lleves comida a tu escritorio mientras trabajas en la computadora o mientras lees. Debes ser conciente de cada bocado que ofreces a tu organismo. Siéntate a la mesa, llévate todo lo necesario, relájate y disfruta de tu comida.
# Planea el menú de la semana. Si te organizas y planificas por adelantado lo que consumirás a lo largo de tu semana, reducirás significativamente los momentos de peligro frente a la tentación de introducir algún alimento no permitido por falta de opción. Realiza una compra semanal, ordena el menú de cada día y estarás desbaratando la vieja excusa “me salí de la dieta porque no había nada en la heladera”
# Lee las etiquetas, aprende a comprar. Las etiquetas en la parte posterior de los productos revelaran la información nutricional y calórica que no debes dejar de lado a la hora de hacer tu compra semanal. Considera como prohibidos los pasillos de dulces y harinas.
# Sustituye y varía y bebe mucha agua. Pequeños detalles que redundan en grandes resultados. Cambia la manteca por el aceite de oliva, lo entero por lo descremando, las harinas comunes por las integrales. Comer de todo es la base de una alimentación balanceada. Olvida las dietas disociadas que permiten excesos sin variedad y provocan perder peso abruptamente. Recuerda siempre beber agua, es muy beneficioso en todo plan para perder peso, intensa beber dos litro diarios.
Perder peso no debe ser, necesariamente, algo tortuoso si cuidas los detalles, valoras los esfuerzos y disfrutas de los resultados a lo largo del proceso de transformarte en una persona más hermosa y más sana también.