La importancia de las habilidades en la actividad docente educativa está dada en la presencia de las mismas en el proceso de obtención de la información y asimilación de los conocimientos; en la aplicación, expresión y uso de los conocimientos. Las habilidades se forman y desarrollan estrechamente relacionadas unas con otras. Se clasifican según el plano en que se realizan. Si estas se realizan en el plano del pensamiento son habilidades intelectuales. Si son motoras o de manifestación de acciones con los objetos, se denominan habilidades prácticas, aunque existen otras clasificaciones. Sin embargo, resulta necesario tener en cuenta que constituyen un proceso que abarca determinadas etapas en su desarrollo como son: Primera etapa: La formación de la habilidad. Esta comprende la asimilación consciente de los modos de actuar, el profesor orienta las acciones y operaciones que debe realizar y el orden de las mismas. Esta orientación debe ser graduada de acuerdo con los niveles de dificultad y las características de los alumnos; Segunda etapa: El desarrollo de la habilidad. Aquí los alumnos hacen suyos los modos de acción y se inicia el proceso de ejercitación, es decir, de uso de la habilidad recién formada en la adquisición de determinados conocimientos, como parte de su sistematización. La formación y desarrollo de las habilidades es un proceso que requiere dosificación y no puede ser espontáneo. Estas se desarrollan en la actividad del alumno por lo que resulta indispensable la correcta organización y selección de las actividades. Se debe tener en cuenta que la actividad está compuesta por acciones y estas por operaciones. Y como consecuencia de la realización sistemática de las acciones se desarrollan las habilidades. No basta solamente tener en cuenta el qué, sino también el cómo enseño. En este sentido se debe tener en cuenta cómo dirigir la actividad, hay que considerar los momentos fundamentales de toda actividad: la orientación, la ejecución y el control. La fase orientadora tiene una importancia decisiva en la futura ejecución. En esta fase se orienta el objetivo y lo que el alumno realizará, así como qué acciones ejecutar para poder llegar al resultado de su actividad. El alumno debe conocer qué se pretende y con qué calidad; por tanto, le permite percatarse del procedimiento a seguir para alcanzar el resultado. La actividad debe presentarse de forma atractiva para que se mantenga la motivación. Cuando esta etapa logra sus objetivos la ejecución se realiza con mayor calidad. En la fase de ejecución el alumno lleva a la práctica lo que le ha sido orientado. Tanto en una fase como en la otra, funciona un importante elemento: el control. Este no sólo es resultado, sino proceso. Se debe esclarecer que la fase de orientación y ejecución no puedenmezclarse. En el proceso de formación y desarrollo de las habilidades el método de enseñanza ocupa un lugar muy importante. Los métodos productivos implican la forma de dirigir el proceso de enseñanza que más favorece el desarrollo de habilidades y, consecuentemente, la calidad y solidez de los conocimientos, el desarrollo de capacidades y del pensamiento creador al colocar a los alumnos como sujetos del aprendizaje, poseedores de capacidades analítico-sintético, unidas a otras operaciones del pensamiento lógico. Mediante los métodos de enseñanza el profesor orienta la clase de acuerdo con las acciones y operaciones que deben realizar los alumnos, pero sin hablarles con la terminología metodológica de esos pasos. Se emplean términos de la especialidad y se evita que se pierda el carácter instructivo y educativo de la enseñanza de la asignatura que está recibiendo, vinculando los conocimientos teóricos-conceptuales con los procedimentales y los actitudinales. Para el desarrollo de cada habilidad es indispensable la adecuada selección de las actividades, la correcta estructuración de estas teniendo en cuenta las fases de orientación, ejecución y control y la utilización de métodos que permitan la actividad de los alumnos, así como la adecuada selección de los conocimientos de la especialidad objetos de estudio según las habilidades que se desean desarrollar. También en las actividades presenciales al formar y desarrollar las habilidades debemos tener en cuenta los conocimientos y habilidades previas que poseen los alumnos, el desarrollo intelectual alcanzado y sus características individuales, de modo que las actividades que se organicen no sean repetitivas y estimulen al aprendizaje y el desarrollo del pensamiento. Además es necesario considerar las relaciones que existen entre las propias habilidades, las que sirven a otras y contribuyen a su desarrollo para no perder el carácter activo que debe alcanzar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Es de vital importancia que los estudiantes aprendan a controlar y valorar los resultados de su actividad lo que trae consigo una mayor satisfacción personal en el desarrollo de sus tareas docentes. Generalmente se ha tenido la idea de que el proceso de control y evaluación corresponde al profesor. No obstante, si nos planteamos un papel activo del estudiante en el proceso docente educativo habrá que incluirlo en el proceso de control y evaluación, lo que no solamente enriquece su autoevaluación sino que le permite trazarse nuevas metas.
Del mismo modo en que el profesor enseña a observar, analizar, comparar, describir, etc., deberá enseñar a los estudiantes a valorar y controlar, que no es más que enseñarlo a analizar los resultados y deficiencias, lo que tiene un gran valor formativo. El currículo flexible centra su atención en el alumno y de ahí la importancia que reviste para este nuevo modelo pedagógico el atender con especial esmero el desarrollo de las habilidades en los estudiantes a los efectos de potencializar en ellos la línea aprender para aprender. En lo consecutivo ofreceremos algunas experiencias prácticas que como docente universitario obtuve en la búsqueda del desarrollo en los estudiantes de esas habilidades y que puedan constituir de cierto modo un modelo o guía para la implantación progresiva de la actividad curricular flexible en la materia que estamos abordando, basándonos fundamentalmente en el estudio independiente como vía para un aprendizaje autónomo.