Al continuar con el desarrollo de la asignatura, y entrando en el capítulo II del contenido, el profesor puede darle a este el mismo tratamiento que el ofrecido al capítulo I; pues la interrogante ¿qué vamos a estudiar en el próximo encuentro? se puede acompañar con la motivación no sólo en cuanto al contenido, sino al hecho de que los estudiantes por sí mismos traten de aplicar las habilidades y métodos que han comenzado a aprender. Para ello, el profesor puede estimular al colectivo mediante un reto a su inteligencia con una actividad que puede ser, por ejemplo, una interrogante ¿cuáles son las ideas esenciales que el autor aborda en el epígrafe número __?
Con el anterior reto, el estudiante se verá obligado a clasificar para sí los diferentes tipos de información recogidas por el autor y desechar aquéllas que no constituyen una idea esencial, gracias al desarrollo alcanzado en su pensamiento crítico-reflexivo. Asimismo, se orientará la lectura general del capítulo dentro de las actividades independientes durante el estudio y esto servirá al profesor para crear las condiciones necesarias para continuar su trabajo inicial, comenzado en el primer encuentro presencial como estrategia metodológica para desarrollar modos de actuación conducentes al logro de autonomía.Al iniciar el segundo encuentro presencial el profesor podrá, auxiliándose del pizarrón, preguntar a los estudiantes sobre diferentes aspectos: ¿Cuántos han comprendido la lectura orientada?, ¿Cuántos no la han comprendido? Y en su opinión ¿por qué no han comprendido la lectura? (lenguaje rebuscado, no le interesa el tema, no le ve utilidad, etc.). En este aspecto se debe crear el ambiente propicio para que el estudiante asuma con toda honestidad su respuesta y con estos cuestionamientos acepte, rechace o modifique su aprendizaje a partir de criterios propios.
En el segundo aspecto potencializamos la actitud crítica del estudiante a los efectos de que conozca por su propia valoración, cuáles son las causas por las que no ha comprendido la lectura, lo que permitirá reevaluar estas causas y buscar vías de solución a las dificultades.Sin embargo, por nuestra propia experiencia, en no pocas oportunidades el estudiante alega que la lectura no la ha comprendido debido al vocabulario utilizado por el autor del texto. Siendo este el momento propicio para trabajar con ellos los tipos de vocabulario: de significación y de reconocimiento, como recurso que se puede poner en juego para un mayor protagonismo en el aprendizaje del estudiante.Múltiples pueden ser los procedimientos a seguir, por ejemplo, los estudiantes pueden escribir cuál o cuáles han sido las palabras que no han comprendido en el vocabulario utilizado por el autor, induciéndoseles a que a partir de su ubicación en el texto traten de inferir cuál es el significado de la misma. Esta acción debe ser prioritaria a la orientación de su búsqueda en el diccionario por su sentido descontextualizado.Durante el capítulo III de la asignatura el profesor deberá vertebral un modelo de trabajo que reafirmando las técnicas comenzadas le permitan desentrañar estos temas con toda claridad, y poder abarcar el pensar, el actuar y el sentir, adquiriendo el contenido su verdadero carácter formativo y despertando su apetito de aprendizaje.
Todo lo anterior constituye un primer nivel para llegar a la actuación autónoma, que es la práctica guiada, con actividades que requieren de procedimientos algorítmicos, muy centrados en activar los esquemas previos, donde el profesor aún tiene papeles relevantes en la conducción de las actividades. En esta etapa de trabajo será más viable para el profesor activar el conocimiento y trabajar con las habilidades del vocabulario y que los estudiantes identifiquen la información relevante (identificar estructuras del texto, determinar información básica y derivada, identificar las relaciones entre las distintas partes del texto). Por lo cual podremos trabajar mejor en acciones necesarias para continuar tributando a la dirección aprender a leer para aprender lo que representa desarrollar en los estudiantes las habilidades para: subrayar las ideas generales, tomar notas, elaborar mapas conceptuales, realizar resúmenes y comentarios, realizar operaciones de generalización, entre otras vías importantes para potenciar su inteligencia.Partiendo de los elementos expuestos el profesor estará en condiciones de poner actividades cada vez más complejas y audaces en las manos del estudiante. Cuando he abordado el tema sobre el dominio colonial en América desarrollaba una actividad muy a fin con lo que estamos exponiendo, y la queremos compartir.
Tema de la actividad: Caracterización general de la dominación colonial en América.Desarrollo de la Actividad:
1. Orientar la lectura del tema objeto de la actividad.
2. Activar el conocimiento previo en los estudiantes.
3. Orientar a los estudiantes a los efectos de que los mismos valoren los siguientes aspectos: Qué tipo de lectura vamos a realizar según el propósito trazado (intensiva o integral); Qué tipo de texto vamos a leer. En este marco el profesor colocará en el pizarrón o lámina un gráfico incompleto para potencializar la participación activa de los estudiantes en el completamiento del mismo y para la fijación consciente de la actividad que realiza. En dicha gráfico se hará referencia a las clasificaciones de los textos según su información (acumulada o secuenciada) o su organización (se deja incompleta esta parte de la lámina).
4. Realización de la lectura por parte de los estudiantes de modo independiente.
5. Abordar la comprensión de la lectura (como actividad de sistematicidad) lo que puede realizarse con preguntas sencillas: ¿Cuántos estudiantes han comprendido la lectura? (trabajamos valor honestidad), ¿Cuántos estudiantes no han comprendido la lectura? (trabajamos los valores honestidad y autovaloración), ¿Cuáles son las causas por las que no han comprendido la lectura? (trabajamos el sentido de la autocrítica).
6. En el marco de la comprensión insistir en el trabajo con el vocabulario, lo que ya pueden realizar independientemente.
7. Seleccionar la estrategia dando a los estudiantes la mayor participación en este aspecto y la posibilidad de emitir libremente su criterio y el por qué escoger para él determinada estrategia. El profesor puede ir conformando con ayuda de los estudiantes un esquema que resuma los aspectos que están estudiando.
Con esta actividad de aparente sencillez potenciamos la autonomía en el aprendizaje del estudiante porque: primero, el estudiante viene obligado a desentrañar la información básica; segundo: es necesario trabajar el vocabulario; tercero: se realiza la lectura estratégica y se aplica por el estudiante los conocimientos a una variedad y diversidad de contextos.