Parte de mi trabajo, es asesorar a grupos interdisciplinarios con problemas que van desde técnicos hasta problemas grupales que les impiden alcanzar los objetivos personales y los propuestos por la empresa. Me he encontrado que un problema cuya solución es sencilla y esta al alcance del grupo no puede resolverse porque esta de por medio un problema de comportamiento.
Al participar en estas asesorías se ha puesto muchas veces sobre la mesa el planteamiento de que si alguien es bueno o malo, pero debemos tener claro lo subjetivo que podemos ser cuando se trata de distinguir sobre un comportamiento humano y que tan difícil puede ser tomar una decisión basados en lo que creamos nosotros del bien y el mal. Cabe destacar que es importante diferenciar que tener algunas aptitudes para desempeñar tareas específicas no tiene nada que ver con que se trate de una buena o mala persona. Tampoco tiene que ver con el género, la raza o religión.
Les voy a mencionar muchas de las expresiones que seguramente ustedes han escuchado referente a las buenas o malas persona. Creo que coincidirán conmigo en que la mayoría de estas expresiones que escuchamos, en su mayoría, se refieren a los “malos “quizás se trate de que en el fondo las personas les gusta criticar a los malos o que simplemente no notan tan fácilmente a las buenas personas.
· Solamente a las personas buenas le suceden cosas malas…por qué no le suceden a los malos?
· Pobrecito él es mala persona por su falta de educación y de valores.
· Las malas personas son las que sabemos que están equivocadas en la vida.
· El malo es el que disfruta de la tragedia de otros.
· El malo es aquel que da esperando recibir y cuando da algo lo hace con el precio marcado.
· El malo es manipulador y engañoso.
· El malo no respeta tus gustos y no valora lo que haces.
· El es una buena persona, es muy inocente e indefenso.
· Por bueno le pasó lo que lo pasó.
· Es demasiado bueno por eso lo friegan siempre.
Con estas apreciaciones que no se refieren a aptitudes queda muy clara la subjetividad cuando se trata de diferenciar las buenas personas de las malas. Usted se preguntará quienes son los malos entonces ?
Creo que la respuesta tiene que ver con el punto de vista o dicho más claramente en ponerse de vez en cuando en los pantalones del otro.
Es más fácil tildar a una buena persona de tonta e inocente que a una mala. Por esa razón debemos estudiar el problema a fondo y disipar a toda costa las dudas con respecto al comportamiento que vamos a evaluar. Siempre aconsejo buscar segundas opiniones y así usted podrá ver que esta en lo correcto cuando su opinión coincide con la mayoría, no tiene nada de malo preguntar y consultar.
Revisar si el comportamiento de esta persona comulga o no con nuestros valores antes de emitir juicios es otra manera de establecer diferencias. Verifique si la persona ha obrado con sinceridad, con respeto y coherentemente. Por supuesto que a veces usted se encontrará en zonas que personalmente denomino “ grises “ o sea que no están entre lo malo y lo bueno . Allí es cuando debe pensar que en la vida siempre alguien pierde porque alguien gana y mejor aún cuando ambos ganan.
También hay problemas generados por comportamientos que consideramos extremadamente malos o buenos y que nos hacen pensar que se trata de problemas psicológicos, cuando es así recomiendo que sean atacados por un médico y especialista.
Lamentablemente hay personas con malos comportamientos que arrastran a otras y por ende al grupo perjudicando el interés no solo personal sino el colectivo. Pero por fortuna también hay buenas personas cuyos comportamientos son imitados por otros logrando así excelentes resultados con el beneficio de la multiplicidad de buenas acciones y el convencimiento al resto del grupo de que si vale la pena obrar bien bajo todo punto de vista. Generalmente estas buenas personas crean bases sólidas y su comportamiento será imitado por los otros siempre y cuando reciban el reconocimiento de los demás.