Estamos en una época de límites, la identidad ciudadana y la moral global están siendo atacadas constantemente. La sociedad esta en un punto crítico en la democratización y equidad en México. Cada vez mas personas se quitan la venda de los ojos y ven a detalle la ignominia del estado y del mundo. En épocas de incertidumbre, pobreza y violencia, también hay luz, esperanza y valentía, esta en nuestras manos ser parte del cambio, ser parte de esta época, ser parte de la ciudadanía y actuar por todos y no por uno.
El hervor de la conciencia social en México está en su punto de ebullición, las personas salen a la calle a izar banderas de paz y entendimiento, salen a gritar por sus derechos, salen a caminar contracorriente a comunicarnos a todos que podemos hacer algo ante los hechos violentos y oscuros que se presentan cada día. Volteemos hacia atrás, hacia la historia que esta ahí para no volver a cometer los mismos errores. Este sopa constitucional se viene cocinando desde las corrupciones, hasta el tan aclamado “cambio“ , la falta de atención por parte del gobierno a las causas sociales, la falta de recursos, la impotencia hacia el poder, la parcialidad de los medios y como ingrediente especial la violencia absurda e injusta. Son tiempos de unión, tiempos de entender que todo lo que hacen los demás nos afectara indirectamente y viceversa.
Estamos todos conectados como efecto dominó, la sociedad debe entender que somos un ente que actúa por todos y para todos, si queremos un país pacífico necesitamos que todos estén de acuerdo y ayuden a que esto suceda. Tenemos que recordar que sin consumo no hay negocio, si no hablamos no nos escuchan y si nos mantenemos escépticos a todo, no creeremos en nada. Salgamos a las calles a dar nuestro punto de vista pacíficamente, pensemos en el futuro de todos, toda decisión del gobierno va a recaer directamente en nuestra vida, recordemos nuestras responsabilidades sociales, salgamos a elegir a nuestro candidato, salgamos a exponer nuestro punto de vista y necesidades, salgamos a ayudar y respaldar a nuestros semejantes, ya que lo que les pase a ellos nos puede pasar después. ¡Despierta México! antes de que el efecto dominó, nos vuelva una pila de piezas caídas.