La realidad es que cuando permaneces inactiva o llevas una vida demasiado sedentaria, se reduce drásticamente la demanda de energía por parte de tu organismo. El resultado más evidente de esto es que las grasas y los hidratos de carbonos que exceden esta demanda orgánica de energía se transforman en grasa de reserva, es decir triglicéridos y fosfolípidos que en los varones se muestran en torno a la cintura y en las mujeres en las caderas, muslos y glúteos.
Cuando aumentas tu nivel de actividad o necesitas energía extra, estos depósitos pueden oxidarse mediante el proceso de lipólisis. Es lo que normalmente llamamos “quemar grasas”. Puede decirse que existen dos maneras de “vaciar” estas reservas o quemar grasas. Por un lado, el ayuno provoca que los ácidos grasos de la reserva se quemen entregando la energía necesaria para las funciones orgánicas sin consumir alimentos, pero esto no es recomendable ni demasiado sano.
La mejor manera de quemar grasas es la realización de actividad física. Sucede que la energía requerida por los músculos para la actividad física proviene, justamente, de los ácidos grasos. Aun cuando hay disponibilidad inmediata en el organismo.
Ahora bien, los siguientes consejos pueden direccional tu estilo de vida orientando tu alimentación en función de quemar grasas de reserva.
No ingieras carbohidratos en tu cena, estos favorecen el almacenamiento de grasas. En lugar de ello, aumenta el consumo de alimentos ricos en fibras. Estos alimentos ayudan en el proceso de quemar grasas al igual que el consumo de abundante agua que te hidratara correctamente optimizando el procesamiento de la comida ingerida. Realiza al menos cinco o seis comidas, esto no lleva a quemar grasas directamente, pero ayuda a almacenar menos grasas de reserva.
Reduce tu ingesta de calorías (nunca menos de 1500 calorías diarias sin consejo médico), así lograras quemar grasas y como consecuencia adelgazar. Complementa todo esto con ejercicios aeróbicos en ayunas, así lograras quemar grasas, porque luego del descanso y sin ingerir alimento tu organismo echara mano de las reservas. Resiste para quemar grasas, esto supone un entrenamiento de baja intensidad por un tiempo mínimo de cuarenta minutos.
Evita el consumo de golosinas, frutas y jugos mientras intentas quemar grasas, los hidratos simples son propicios para el depósito de grasas en tu organismo.
Procura que tu dieta contenga proteínas sanas, los aminoácidos ricos en proteínas tienen una acción estimulante sobre el metabolismo para quemar grasas. No ingieras alimentos luego del anochecer. En este horario el cuerpo ralentiza sus funciones y como consecuencia quema menos calorías que durante la vida diurna y favorece así la acumulación de grasas