La vida sedentaria y las malas posiciones que con frecuencia se adoptan al estar muchas horas sentados, contribuyen de forma considerable a la flacidez de los músculos de las piernas y de los músculos de la espalda.
El ejercicio físico es imprescindible para mantenerse sano, contrarresta los efectos de la vida sedentaria y disminuye el estrés.
Al moverse la sangre transporta mayor cantidad de oxígeno a los músculos aumentando así su capacidad de trabajo.
Si comienza a hacer gimnasia, al cabo de varias semanas, disminuirá la frecuencia cardiaca en reposo y también no aumentará tanto cuando haga ejercicio. En este artículo, rutinas para ejercitar espalda y piernas.
¿Por qué ejercitarse? Beneficios generales del ejercicio físico
- Devuelve la línea si hay exceso de peso
- Disminuye el colesterol, el riesgo de infarto, baja la tensión si está alta
- Es tan eficaz como la psicoterapia en el tratamiento de la depresión
- Estimula la liberación de endorfinas, hormonas internas que producen sensaciones de placer y bienestar
- Distrae y evade de las preocupaciones.
Antes de ejercitarse, consultar a un médico
Antes de adoptar cualquier rutina que no sea diseñada por un profesional, es importante seguir las siguientes recomendaciones:
- Consulte con su médico si padeces de tensión alta, problemas cardiacos, diabetes o dolores de espalda
- No haga más de 20 minutos al principio
- Parar si pierde el aliento o si siente malestar
- No haga ejercicio si está cansado o enfermo
- No coma dos horas antes
- Hacer siempre precalentamiento para prevenir lesiones
- Usar ropa holgada, de algodón y calzado deportivo de calidad
Ejercicios para glúteos y cuadriceps: Hiperextensión con apoyo
La postura de partida de este ejercicio viene a ser estar acostado boca abajo (decúbito prono) a cierta altura del suelo. Para adoptarla, existen dos tipos de aparatos.
- El primero se trata de un aparato que permite mantenerse boca abajo con el tronco en vilo. Brinda un soporte por debajo de las caderas -realmente se debe apoyar la parte superior del muslo, y no la cadera- y otro por encima de los tobillos. Así, las piernas quedan fijadas entre la barra horizontal y el soporte de las caderas. El tronco cuelga por delante del soporte de las caderas.
- También existe otro aparato para hacer el mismo ejercicio en el que la posición de salida es inclinada hacia adelante, y no horizontal. Salvo por eso, el ejercicio y las precauciones son las mismas.
Las posturas
Existen tres posturas de partida en función de su entrenamiento previo.
- La más fácil consiste en apoyar las manos en el soporte de las caderas y ayudarse con los brazos al hacer el movimiento.
- La postura intermedia consiste en mantener los brazos cruzados por delante del pecho.
- La postura más dura consiste en mantener las manos cruzadas por detrás de la cabeza.
Usará la postura intermedia cuando pueda hacer 20 repeticiones seguidas en la postura fácil, y pasará a la postura dura cuando su forma física le permita hacer 20 repeticiones seguidas en la intermedia.Desde la postura de partida, levante lentamente el tronco sin mover las piernas hasta que alcance, como máximo, la horizontal (180 grados). En ningún caso debe sobrepasar la horizontal, lo que podría sobrecargar su columna vertebral. Si lo hiciese estaría realizando un movimiento que explícitamente debe evitar. Por lo tanto, puede no alcanzar la posición horizontal pero en ningún caso sobrepasarla. Después, baje lentamente y repita el movimiento hasta completar la serie.
- En la primera mitad del movimiento (desde que el tronco cuelga vertical hasta que alcanza los 45º) estará trabajando más los glúteos y los isquiotibiales (los músculos de la parte posterior del muslo) que la musculatura de la espalda.
- En la segunda mitad, desde los 45º hasta la horizontal, está trabajando la musculatura dorso lumbar.
Es normal que al terminar la serie note que la musculatura de la espalda está agotada o le tira algo, pero deje de hacer este ejercicio si:
- Le duele la espalda al hacerlo.
- Le duele la espalda cierto tiempo después de hacerlo.