El Chile o Pimienta mexicana es la planta que produce las vainas llamadas, por los antiguos, según algunos, pimientos, y por los españoles pimienta de Indias.
Aunque el chile aparece poco en los mitos indígenas modernos- en comparación con el maíz, por ejemplo- resulta sin embargo notable por varios características. Evidentemente es macho y caliente sofoca a las abuelas encerradas en un temascal enchilado, según se consigna en varios relatos oaxaqueños; protege de los malos vientos y las brujas o les impide volver a colocarse las piernas a aquellas que salen a volar por las noches si estas se untan de chile; ahoga con caldos muy calientes y chiclosos a los salvajes e intrusos agresivos. En algunas versiones del origen del maíz, la tuza o el ratón traen también el chile y el tomate cuando se roban el maíz.
Tal vez el chile deba sus cualidades a que nació, según otros mitos, de la sangre. En una versión totonaca del Niño Maíz, tras infinitas aventuras y percances, el Niño intenta revivir a su padre; este desobedece o equivoca las instrucciones y se convierte en venado; el Niño se retira del mundo, y al despedirse de su madre le deja, además del maíz, dos gotas de sangre: de una florece el tomate y de la otra crecen los chiles.
De la planta de chile lo que propiamente se utiliza es el fruto. Lo que se lo distingue, es decir lo que le confiere su valor cultural y alimenticio, es la capsaicina, sustancia que contiene los elementos que provocan su sabor picante. El chile posee esta sustancia como parte de su mecanismo de protección ante de predadores, característica desarrollada por muchas otras plantas. Contra lo que muchos piensan, el picante del chile no se encuentra en las semillas sino en la placenta, lo que popularmente se conoce como venas – Mientras que el picor tan solo se distingue por su intensidad, es decir por el nivel de concentración de capsaicina en la placenta, el sabor ultimo de un tipo determinado de chile deriva del pericarpio, esto es la parte exterior del fruto. A lo largo de miles de anos de uso continuo, la sabiduría popular a aprendido a reconocer los distintos grados de picor y los diversos sabores asociados a formas y colores determinados del fruto. La escala de unidades Scoville es un sistema de medición del pico de los chiles inventada por Wilbur Scoville durante la primera década del siglo XX. Su objetivo era determinar la máxima dilución del extracto del chile en la que aun fuera detectable el picor.
Cada vez mas fuerte :
Pimiento Morón (1/1 000 unidades Scoville)
Poblano (1 000/2 000 unidades Scoville)
Güero (1 000/2 000 unidades Scoville)
Mirasol (1 000/2 000 unidades Scoville)
Chilaca (2 500/5 000 unidades Scoville)
Jalapeno (2 500/10 000 unidades Scoville)
Serrano (10 000/20 000 unidades Scoville)
Chile de árbol (15 000/30 000 unidades Scoville)
Manzano (30 000/60 000 unidades Scoville)
Piquen (50 000/100 000 unidades Scoville)
Habanero (150 000/325 000 unidades Scoville)
Aunque sus aspectos mas notorios y apreciados tienen que ver con su uso como condimento, el chile posee además valores nutricionales y hasta medicinales. Ahora sabemos que su principal sustancia, la que causa la sensación picante, la capsaicina es útil para la circulación sanguínea y de hecho se supone que puede ayudar a prevenir la formación de coágulos y el endurecimiento de las arterias, reduciendo la posibilidad de sufrir ataques cardiacos. Además, por ser ricos en vitaminas A y C, los chiles son útiles para prevenir problemas en la vista, mucosas, encías y dientes, como la mención de Sahún a remedios para la boca entre los mexicas.
Actualmente se elaboran algunos productos para el dolor muscular con extracto de chile que aprovechan las cualidades antinflamatorias de la capsaicina. Esta es además un antioxidante que obstaculiza la reacción de los radicales libres que causan el envejecimiento, y de acuerdo con investigaciones recientes es posible que sea útil par destruir células cancerosas.
Por si no bastara con su sabor, el chile posee también importantes propiedades nutricionales. Baste señalas que posee un contenido tan alto de vitamina C que su valor nutrimental es superior al de los cítricos. El chile jalapeño, por ejemplo, tiene un gran contenido en potasio, vitaminas A y C, hierro, magnesio, entre otras sustancias. Contra lo que se cree, la ingesta de chile no produce ulceras o danos al estomago, al contrario, promueve la buena digestión pues aumenta la producción de saliva y jugos gástricos.