A lo largo de la vida del planeta, el ser humano ha ido desarrollando su manera de percibir la naturaleza y sus ciclos, ha ido desarrollando nuevas tecnologías para la calidad de vida humana, para hacer más fácil los labores de cada día y a su vez ha ido deteriorando la capa terrestre y aumentando el hedonismo mundial. El conocer la verdad con certeza crea compromiso y responsabilidad social y ética.
El documental de “Una verdad incómoda“ habla sobre cómo a través de los años y las advertencias, el ser humano se ha dedicado enteramente a la autodestrucción, a acabar con recursos y a terminar con oportunidades. Se explica detalladamente cómo los desarrollos tecnológicos y las viejas costumbres afectan el corazón de la madre tierra, también explica todas las consecuencias que trae el descuido y el escepticismo social acumulado por la ciegues y la comodidad de la ignorancia.
Alrededor de la película, se muestran con hechos, números y gráficas que estamos yendo hacia una carretera sin salida, hacia un hoyo negro. La atmósfera se deteriora cada vez mas y cambia su composición, gracias al sin número de productos y emisiones contaminantes. Se ha comprobado científicamente que lo que sucede en algún lugar, afecta a otras partes del globo terráqueo y aún así creemos que no nos tocará nunca vivir condiciones extremas. La tierra nos está dando un aviso, un aviso de entendimiento, conciencia, voluntad y compromiso, tenemos que vivir con la tierra no sobre ella, como huéspedes tenemos que adaptarnos a sus formas y climas, y no adaptarlos a nosotros.
La contaminación produce que la capa atmosférica se haga mas gruesa, que encapsule los rayos ultravioleta como efecto invernadero, se derriten los polos, aumentan los niveles del mar, aumentan las temperaturas extremas, desastres naturales ( que no tienen nada de natural por que somos los que lo provocan), cambios en las estaciones, se rompen los ciclos naturales, desorientación de las especies, nos quedamos sin agua potable, comida y aire, todo se reduce a muerte y desolación. Esto nos muestra que vivimos en un proceso interminable ( bueno, hasta ahora), que somos parte de un ciclo, un ciclo que hasta hace poco se creía inagotable y ahora nos parece incierto. Estamos presos en un gran efecto dominó y ya hemos empezado a derribar las piezas.