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El legado de nuestras civilizaciones
El legado de nuestras civilizaciones
por Diego Abel Sanchez
Número de Palabras: 933   Comentarios(0)
 
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Desde el período pre-clásico o formativo (2000 a.c.), se destacan las civilizaciones Olmeca (Centroamérica) y Chapín (Perú). Las tierras de los Olmecas –deriva de Olmán o tierra de hule- eran muy valoradas ya que de allí se extraían productos de mucho valor como la sal, el cacao, el algodón, el copal o el hule. Sus ciudades –algunas netamente ceremoniales- más importantes fueron La Venta, Tres Zapotes y San Lorenzo. Adoraban al jaguar y eran politeístas (siendo una de sus divinidades más importantes Tlaloc, Dios de la lluvia). Desarrollaron importantes conocimientos astronómicos, inventaron el calendario y el valor del cero, aspectos retomados luego por otras culturas. A nivel artístico se destacan las esculturas de sus cabezas colosales talladas de un solo y único bloque de piedra y de unas 50 toneladas. El templo de Chapín de Huáscar, data del 1200 a.c., al igual que los Olmecas eran politeístas y practicaron extensivamente la agricultura, pero se destacaron por sobre todo en el dominio del arte de la cerámica, el trabajo en piedra y la hidráulica.

En el período clásico, des de el 300 d.c., florecen las civilizaciones de Teotihuacan, Mayas (Mesoamérica) y Mochica, Nazca y Tiahuanaco (Perú). La cultura Maya se la ubica en diferentes períodos y regiones geográficas, fundamentalmente en Guatemala y sur de México. Por la calidad y belleza de sus obras se los denominó los griegos de América. Se organizaron sobre la base de pequeños estados (en muchos casos enfrentados). Existían un rígida diferenciación social y los hombre debían trabajos al estado como tributo obligatorio. Tenían cenotes naturales o cisternas artificiales como depósitos de agua, practicaron la agricultura a gran escala, su libro sagrado el Popol Vuh fue traducido del quiché al castellano. Practicaban además el ritual del juego de la pelota y realizaban sacrificios humanos en honor a las divinidades (al igual que otros pueblos). Su dios mas importante Kukulcán asociado a la serpiente (como Quetzacoatl en el caso de los Aztecas). Estudiaron los movimientos de los astros y perfeccionaron el calendario de 365 días. Inventaron una escritura jeroglífica muy compleja y construyeron importantes ciudades y templos de los que todavía muchos aún no se han descubierto. Si bien dominaron las técnicas de la arquitectura, la alfarería, la escultura, la pintura, etc, al igual que otros pueblos americanos no desarrollaron la orfebrería –sólo con carácter ritual en otros casos, pero no para la fabricación de armas o utensilios-.

Si la civilización Mochica sobresale por sus exquisitos trabajos en cerámica, Nazca trascendió por sus famosas líneas de nazca, hermosos dibujos de animales trazados geométricamente por varios centros de metros y descubiertos por casualidad desde el aire y se cree asociados a algún tipo de ritual en las altas montañas, se destacaron además en el trabajo del oro y eran muy hábiles tejedores.

En el período Post-clásico, desde el 900 d.c. sobresalen también Los Mayas, junto a los toltecas y aztecas en Centroamérica, como el pueblo Chimú y los  Incas en el Perú, con un carácter mas belicoso, militarista y expansionista que las anteriores. Los aztecas, su capital Tenochtitlán –actual México D.F.- sobrevivió hasta la conquista española en 1520 y la enemistad que despertaron entre las poblaciones cercanas colaboró con su caída, ya que estos pueblos ayudaron –paradójicamente- al invasor español a imponerse en la región. Su agricultura se desarrolló bajo el sistema de islotes artificiales o chinampas –todavía vigente-. Poseían una rígida estratificación social e inventaron el Chocolate y el pulque (bebidas fuertes, también con uso medicinal). Las conquistas y el sometimiento de pueblos obligados a tributar era otra práctica extendida, junto a los sacrificios rituales. Desarrollaron un imponente arquitectura (al igual que los mayas destacándose las pirámides o templos escalonados) en sus principales ciudades.

Los incas dieron forma al gran imperio del Tawantinsuyu, dividido en cuatro grandes regiones en los andes centrales y gobernado desde Cuzco, unido con el interior por una importante red de caminos. La deidad principal era el Sol, al que le dedicaban importantes construcciones y ceremonias. Su célula social y unidad de producción básica era el Ayllu, una agrupación de familias unidas por parentesco y lazos culturales y religiosos comunes, compartían allí el mismo territorio y se aseguraban por el bienestar de toda la comunidad. Su estilo arquitectónico es muy particular y se caracteriza por su perfección, belleza y solidez. Inti el dios sol y Viracocha su divinidad creadora y héroe cultural dominan el escenario religioso y ritual junto a otras divinidades menores. No conocieron la escritura pero desarrollaron el ingenioso sistema de quipu o sistema de cuerdas anudadas. Desarrollaron importantes complejos arquitectónicos que sobreviven a  la fecha y son importantes centros de atracción turística (como Machu Pichu). Tenían un sistema de terrazas de cultivo y riego muy avanzado y aproximadamente generaron ochocientos remedios naturales para todo tipo de dolencias. Sus divisiones internas colaboraron con su caída definitiva en manos de los españoles.

A modo de reflexión final, cuando debemos y cuan poco damos en retribución y homenaje a los herederos de estos y otros pueblos originarios de nuestras tierras, que supieron hacer florecer civilizaciones tan espléndidas y que supieron con nobleza y dignidad hacer llegar su legado hasta nuestros días.

En palabras del enorme Eduardo Galeano; Desterrados en su propia tierra, condenados al éxodo eterno, los indígenas de América Latina, fueron empujados hacia las zonas mas pobres (…) a medida que se extendía la civilización dominante. Los indios han padecido y padecen –síntesis del drama de toda América Latina- la maldición de su propia riqueza. –Fragmento extraído de;  Las venas abiertas de América Latina, Siglo XXI-.

  

    

              

 
Licenciado Diego Abel Sánchez

Fuente del Artículo: http://www.editum.org/autor-557=Diego-Abel-Sanchez.html
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Sanchez, Diego Abel. "El legado de nuestras civilizaciones." Editum.org  08 Enero 2009. 08 Febrero 2012 
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