Julio Oñate Martínez, tocado por Euterpe, la musa de la canción, un día compuso uno de los paseos vallenatos más hermosos y dicientes de nuestro folclor, La Profecía:
Alerta, alerta Vallenato
mira que ahí viene la Guajira
lo comentaba Pedro Castro
lo comentaba Pedro Castro
el gran desierto se avecina. Allá arriba el imperio de la arena
un indio llora su pena
mirando a Valledupar,
no comprende qué se hicieron las barreras
que protegieron su tierra ya,
ya no hay nada que cortar y entonces,
cuando ya el Valle sea un grande arenal,
lleno de tuna y grandes cardones
Apolo se escucharán los acordeones
porque la música será inmortal.
Tal vez lo que Julio no imaginó en ese momento era que nuestra música alcanzaría a todos los rincones donde hoy suena alegre, coqueta e inmortal.Silvio Hugo Velásquez Santos, un guajiro que vive en Cali, Valle, desde hace 23 años, de los cuales lleva 18 dedicado a difundir nuestra música en ese sector de nuestro país; ha grabado varios discos compactos con diferentes acordeoneros y le dio vida a la Fundación Festival Vallenato en Cali, ente sin ánimo de lucro cuyo objeto social principal es la difusión de nuestro folclor y que ha organizado dos versiones del Festival Vallenato en Cali, el primero en homenaje a Carlos Huerta. El segundo en homenaje a Leandro Díaz y Andrés “El Turco Gil”. Hoy, que organiza el tercero a “Kaleth Morales”, llora por que la administración pública de ese municipio de una manera mañosa quiere arrebatarle el derecho de autoría y realización de este evento.En una pretensión sana, Silvio presento su proyecto para la celebración del Festival Vallenato este año, con el ánimo de conseguir apoyo en la administración y se encontró con que el Alcalde se adueño de ello. Simplemente le manifestaron que ese evento lo realizaría la alcaldía y listo.Desde aquí le hacemos un llamado a los presidentes de las distintas fundaciones que realizan los diferentes festivales vallenatos de la región para que no dejemos a este provinciano desamparado, peleando en tierra ajena. Le solicitamos a Rodolfo Molina que se pronuncie, recordemos que el folclor es un capital de todos y todas.