Los círculos viciosos son aquellos que comienzan en un punto de referencia y luego de girar y pasearse por una diversidad de alternativas, se llega, de manera inevitable al mismo punto de referencia de donde se partió. Cuando visitamos la zona comercial de Valledupar, nos encontramos con que los propietarios de las tiendas de ropa, calzado, telas, ferreterías, etc. No le han dado paso a la modernidad del mercadeo. Nos topamos con exhibiciones ambiguas y mal tratadas, con decoraciones fuera del contexto, con accesos restringidos por los mal llamados vendedores ambulantes, iluminación inadecuada, mobiliario pasado de moda, fachadas congestionadas y mal diseñadas, avisos saturados, entre otros detalles. Esto lo que provoca, de manera involuntaria por parte de los empresarios, en los clientes es el desapego comercial. Es decir, los clientes se van retirando de manera paulatina, definitiva e inconsciente. Sobre esto, viene muy pronto otra variable, que no la van a poder controlar los comerciantes de estos subsectores: Los centros comerciales, que incluyen almacenes de cadenas y mega plataformas.
Quienes si tienen un Plan de Marketing y lo ejecutan de manera controlada, desarrollando sus programas de mercadeo, ventas, publicidad y merchandising. Mientras las fábricas, que tienen tiendas como puntos de ventas contratan personal preparado para desarrollar sus actividades de mercadeo y ventas, los dueños de almacenes, en Valledupar, contratas niñas bachilleres sin preparación en el área. Las fábricas desarrollan campañas publicitarias agresivas, los empresarios nuestros ven en la publicidad un gasto innecesario. Las fábricas desarrollan políticas de exhibición y merchandising, los nuestros lavan con aguas de brujería sus tiendas y colocan un animador con unos parlantes que contaminan el ambiente auditivo. Hacemos esta comparación, con el ánimo de llamar la atención de nuestros comerciantes. Hoy no nos podemos seguir dando el lujo de tener una zona rosa comercial, como la que está ubicada en la carrera 9. Ni sectores como la Galería Comercial, donde 1000 vendedores estacionarios han rodeado los 419 locales del centro comercial. Mucho menos más carreras 7 donde es estresante salir de compras o vitrinear, que es algo común en el mundo actual.
Los comerciantes locales no pueden seguir en el circulo vicioso que parte del punto de referencia: “No invierto porque las ventas están bajas… Las grandes empresas tienen el dinero”. Si se toma la decisión de emprender con una tienda, quien invierta debe tener en la cuenta que la competencia exige las inversiones. Invertir es necesario.