Hace algunos años, la sola mención del implante de cabello hacía pensar en una intervención quirúrgica complicada y con resultados no demasiado alentadores. En tiempos recientes, se han creado varias técnicas de implantes de cabello que se basan en la colocación de injertos que se extraen de zonas del cuero cabelludo más pobladas, generalmente la zona occipital, cerca de la nuca. Además de informar sobre las generalidades de las dos técnicas más conocidas uno de los mejores tips para lucir implantes de cabello que aquí recomiendo es seleccionar cuidadosamente un buen cirujano. No sólo alguien con título y experiencia, sino alguien que pueda considerarse un artista. Las técnicas para lucir implantes de cabello se basan en el hecho de que cada cabello crece en su raíz, o ‘folículo piloso’ y los cabellos se juntan naturalmente en grupos llamados ‘unidades foliculares’ que contienen hasta cuatro folículos. Las técnicas que explico a continuación aprovechan, aunque de maneras distintas, este hecho natural.
Técnica 1: FUSS - Follicular Unit Strip Surgery
Luego de que sus ayudantes hayan rasurado el área, el cirujano procede a remover una tira del cuero cabelludo del área de la nuca con el bisturí y mientras éste sutura el área inmediatamente sus ayudantes proceden a extraer cada unidad folicular al microscopio, para prepararlas para luego ser implantadas. Así, se transplantan aproximadamente entre mil quinientas y cuatro mil unidades foliculares por intervención. En la zona donante suele quedar una pequeña cicatriz que queda cubierta por el cabello del área circundante, pero si el implante se realiza adecuadamente no quedarán cicatrices en la zona que lo recibe, pues las incisiones donde se implanta cada cabello son tan pequeñas que cicatrizan a los pocos días y no debería ser posible distinguir entre un implante de cabello y uno que creció allí de manera natural.
Técnica 2: FUE – Follicular Unit Extraction
Aunque exige más tiempo para extraer los folículos de la zona donante, no queda en ella corte alguno, pues se usa un instrumento especial para remover cada unidad folicular por separado, en lugar de separar del cuero cabelludo una tira completa de piel con cabello. En consecuencia, la ausencia de cicatrices luego de esta técnica de implante de cabello es notable, incluso en pacientes que rasuren su cabeza.