Intervención en el “Primer Encuentro Iberoamericano y del Caribe sobre Seguridad Vial”
23 de Febrero 2009. Madrid. España.
Tenemos que reconocer que históricamente el Congreso de Brasilia en el 1998, ha sido el punto de partida en la lucha por la preservación de la vida en las vías públicas en los países de medios y bajos ingresos del Nuevo Mundo, con la aplicación de la campaña “La Paz en el Tráfico”.
La magia del éxito de esa iniciativa estuvo sin lugar a dudas, la marcada voluntad política y la participación de la sociedad comprometida con las medidas implementadas por el gobierno.
Desde entonces, estas dos condiciones constituyen el denominador común en todas las conclusiones de los congresos sucesivos celebrados en el mundo.
En el 2004 se pone en circulación, un documento con el nombre de “Informe Mundial sobre la Prevención de los Traumatismos Causados por el Tránsito”, en el que se trazan las pautas para mitigar las calamidades producidas por la violencia vial, sus causas y efectos.
Este Informe elaborado por la Organización Panamericana de la Salud, la Organización Mundial de la Salud, El Banco Mundial y otras organizaciones no gubernamentales representa el modelo deseado en la elaboración y ejecución de políticas públicas en la región para alcanzar las metas en un plazo prudente como nuevo reto, partiendo de datos estadísticos e identificación de los factores de riesgo de los accedentes de tránsito, llegándose a la conclusión que es un hecho evitable.
Años más tarde, Costa Rica fue un escenario creado (en el 2006) con la convocatoria al Primer Foro de Actores de la Seguridad Vial en América Latina y el Caribe, donde personalidades como la del Presidente anfitrión Dr. Oscar Arias Sánchez, premio Nóbel de la Paz y su Majestad Príncipe Michael de Kent hacen un llamado a los gobiernos a construir carreteras seguras por el respeto a la vida, mediante la Declaración de San José y la creación de la Comisión Transitoria de Seguridad Vial, esta última, para darle continuidad a dicha iniciativa.
Por otro lado, El MERCOSUR ha redactado dos informes conocidos, muy importantes sobre Seguridad Vial, el primero en el 2005 y el segundo en el 2007. El último, llamado Quinto Reporte de MERCOSUR y Tercer Latinoamericano de Siniestralidad Vial. Para mí, de mucha trascendencia porque da a conocer una metodología de trabajo en el manejo de los indicadores de siniestralidad y la consolidación de datos estadísticos más actualizados de nuestros países, aunque no están completos.
Pero ello se debe a que existe una debilidad institucional en la recopilación de las informaciones de nuestras naciones en desarrollo, propuesto a corregirse con la instauración por necesidad de los Observatorios de Datos.
Es justo decir en toda su dimensión, que los esfuerzos realizados por el Gobierno Español a través de la Dirección General de Tránsito por compartir sus experiencias con los demás países de la región desde mayo del 2002, cuando inaugura sus Encuentros Anuales sobre Aplicación de Buenas Prácticas de Políticas Públicas en Materia de Seguridad Vial, tomando como principio que para la reducción de las tragedias en las calles, avenidas y carreteras de los países que conforman la región iberoamericana se necesita la cooperación de los de altos ingresos. Además, de los organismos multilaterales y las grandes Fundaciones sin fines de lucro.
Iberoamérica arroja un alto nivel de accidentalidad, dicha región aporta anualmente cerca del 11% de las muertes en el mundo en siniestralidad vial. Porque se registran de 100,000 a 130,000 fatalidades al año. Dejando secuelas funestas en nuestras economías nacionales y en condiciones invaluables y desgarradoras las de los familiares de las víctimas, tanto fatales como de heridos.
El hecho de que el tema de seguridad vial sea llevado en las agendas de las Cumbres Presidenciales ha sido producto en gran medida de la preocupación de los españoles, que en numerosos escritos, hemos llamado de buena manera, la Nueva Reconquista Española, y que bueno que halla sido a través de la Secretaria General Iberoamericana, el mejor instrumento para interesar a los Jefes de Estado y de Gobierno, a un tema crucial que afecta visiblemente a nuestros jóvenes, en especial, de 15 a 24 años de edad, y por que no también decirlo, en gran medida a usuarios de las vías entre 25 y 44 años, en plena vida productiva.
La Organización de las Naciones Unidas no ha estado al margen de esta problemática global, varias resoluciones evacuadas en asambleas dan fe de la importancia del tema de seguridad vial. Desde la redacción de la Crisis de la Seguridad Vial en el 2003; el famoso Informe Mundial al que hiciéramos alusión anteriormente en el 2004; la resolución sobre la Mejora de la Seguridad Vial el siguiente año; y en diciembre de 2007, el Mejoramiento de la Seguridad Vial en el Mundo. No obstante, a finales del pasado año, se produjo un acontecimiento de notable trascendencia en sus salones de Nueva York.
Por iniciativa de un grupo de notables mundiales, generadores de opinión pública muy importantes, leyeron una Carta Abierta a las Naciones Unidas, en ocasión de presentarse allí una revisión de la Mejora de la Seguridad Vial, por el excelentísimo Embajador del sultanato de Omán, Faud Al-Hinai.
Se reclamó la preparación y celebración de una Conferencia Ministerial de las Naciones Unidas sobre Seguridad Vial Global, ya que se ha determinado que el 90% de las fatalidades en las vías se dan en las naciones no desarrolladas. Cuya propuesta fue aceptada con el financiamiento de la Federación de Rusia y que tendrá lugar en Moscú el próximo mes de noviembre y en la cual se buscará declarar la Década de Acción para la Seguridad Vial a partir del 2010.
Los países iberoamericanos se han estado preparando para este magno evento. El último Encuentro Iberoamericano en el Ecuador con la participación de la Secretaría General y la Conferencia Ministerial Regional de El Salvador el pasado año, fueron preámbulos para la inclusión del tema sobre Seguridad Vial en la Cumbre de Presidentes en ese mismo país, con el lema de Juventud y Fortalecimiento del Espacio Iberoamericano de Seguridad Vial. De donde resultó la elaboración del artículo 31 de la Declaración de San Salvador. En el que se aprobó la formación de la Asociación Iberoamericana de Seguridad Vial, y la creación del Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial.
La Conferencia Ministerial de Moscú constituirá el espacio ideal para debatir un tema multicausal y de soluciones multisectoriales que se relacionan con la inequidad social, como lo expone el Arz. Desmond Tutu cuando habla de los usuarios vulnerables. Lo que nos induce a revisar “Los Logros del Desarrollo de los Objetivos del Milenio”. Pero también a revisar el Protocolo de Kyoto, por las grandes emisiones de gases de los vehículos, ya que seguridad vial significa preservación de la vida, la salud y bienes armonizada al transporte.
La seguridad vial tiene una relación estrecha con las crisis mundiales que se vienen sucediendo hoy día, afectando directamente a los países no productores de petróleo, sin el cual no circulan los medios de transporte en la red viaria, así como las tecnologías usadas en gestión de tráfico dependen de la producción de energía eléctrica. Los alimentos se transportan en vehículos que usan combustibles derivados del petróleo. Por lo de la crisis alimentaria.
La discusión de las crisis globales no deben echar a un lado la Crisis de la Seguridad Vial porque esta como acabamos de ver es consustancial a ellas.
Finalmente vale puntualizar, que entre las soluciones vitales está además, enfrentar la crisis de la educación vial en los conductores, pasajeros y peatones para tener en las próximas décadas una nueva generación de usuarios de las vías que produzcan una tasa de mortalidad por cada 100,000 habitantes cercano a 6 en Iberoamérica, no en la banda crítica de fatalidades en que nos encontramos hoy día, consumiendo nuestros presupuestos en atenciones hospitalarias y funerales, que bien pudieran usarse en inversión de obras de desarrollo.
Felicitaciones a los organizadores de este encuentro Protegiendo Vidas, y sus promotores el Banco Mundial, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB),la Dirección General de Tráfico de España (DGT), Fundación MAPFRE, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC).
Muchas Gracias.