Algunos investigadores han examinado los efectos del magnetismo en las células, glándulas, nervios y líquidos y sus estudios han explorado los efectos magnéticos en la actividad bioquímica, la química sanguínea y la hipertensión. Seria útil instaurar normas que limiten la exposición a campos magnéticos muy fuertes ya que las nuevas tecnologías utilizan imanes muy poderosos, como los ciclotrones, los reactores de fusión, los sistemas de levitación magnética de la industria del transporte y las originales maquinas para la resonancia magnética, que se utilizan como herramientas médicas de diagnostico.
SISTEMA CIRCULATORIO
El cuerpo humano contiene de 5 a 6 litros de sangre, las arterias y los capilares transportan el oxigeno y otros elementos a estos órganos. Los mismos capilares recogen la sangre empleada, la cual contiene toxinas y productos de desecho, y la vacían en las venas. El magnetismo actúa especialmente en la sangre, y más que nada a través del sistema circulatorio en donde los efectos del magnetismo se dispersan por todo el cuerpo. En su camino de regreso al corazón, la sangre pasa por los riñones, donde se filtra, y luego por los pulmones, donde se carga de oxigeno. Esta sangre, con oxigeno fresco, llega al corazón, donde es enviada de nuevo a todos los órganos. El eritrocito funciona como un pequeño depósito de una sustancia llamada hemoglobina, lo que da a la sangre su color particular. Una molécula de hemoglobina contiene suficiente hierro para que los glóbulos rojos sean ligeramente paramagnéticos y por lo tanto sujetos a los efectos de los campos magnéticos.
Cuando el número de eritrocitos del organismo esta bajo, o cuando el valor de hemoglobina - en consecuencia el contenido en hierro es bajo - , el organismo no recibe suficiente oxigeno para mantener un adecuado nivel de energía. La anemia provoca una perdida de energía debido a la falta de hierro. Se ha demostrado sin embargo, que los imanes pueden aumentar ligeramente la conductibilidad de la sangre, y así al ionizarse mejora la circulación y estabiliza la presión sanguínea.
Debido a que el flujo sanguíneo en ocasiones se bloquea parcialmente por depósitos de grasa o por acumulaciones de calcio y colesterol, la dotación de oxigeno, así como el abastecimiento de otros nutrientes esenciales, disminuye. Sin embargo, se ha observado que el magnetismo por efecto de impulsos eléctricos que le son inherentes, activa la circulación sanguínea.
Los imanes tienen un efecto sinergético ya que permiten al organismo recobrar el equilibrio y defenderse mejor contra las invasiones externas. Entre las personas que han recibido terapia por imanes, se ha observado: reducción de los niveles de colesterol, aumento en la secreción de hormonas corticales, equilibrio en el nivel de glóbulos blancos, coagulación rápida y disminución en la tensión arterial, luego de cuatro semanas de tratamiento.
TERAPIA BIOMAGNETICA
Es importante tener cuidado con los imanes que se usarán en la terapia magnética: es necesario manejarlos cuidadosamente y protegerlos de los golpes, las temperaturas extremas y la desmagnetización. También es importante cuidar a la persona que esta siendo tratada para que cuando utilice los imanes en una terapia observe las reglas que se mencionan a continuación:
Evitar el contacto de los imanes fuertes cerca del corazón sin contar con una opinión médica apropiada.
Se evitará colocar imanes fuertes en el abdomen después de una comida abundante, la acidez gástrica puede alterarse e interferir la digestión. Debe esperar dos horas por lo menos para empezar un tratamiento biomagnético.
Es necesario controlar y establecer adecuadamente, la duración de las aplicaciones del polo norte, ya que el uso prolongado de este en un fuerte imán puede causar somnolencia e incluso cansancio en algunas personas.
Pueden aparecer diferentes reacciones en las personas que se están tratando. Algunos responden más rápida e intensamente – debido a una mayor velocidad de conducción eléctrica individual - al tratamiento magnético. Ante la presentación de síntomas como bostezos, pesadez en la cabeza, hormigueo o nauseas, es necesario conocer qué está mostrando dicha reacción. El profesional calificado sabrá orientar al paciente y realizar cambios en la terapéutica si fuese necesario.
Los polos tienen propiedades particulares que afectan el metabolismo de los seres vivos y se usan para fines muy específicos. Tomando en cuenta que cada polo realiza una función diferente, es importante usar el polo correcto en el tratamiento unipolar. Debido a sus propiedades activas, el polo sur debe usarse con mas precaución que el polo norte. Cuando exista alguna duda, es mejor evitar el tratamiento con el polo sur para prevenir riesgos y complicaciones no deseadas.
Bibliografía: “Biomagnética”, Graciela Pérez Martínez, Kier, 2003"El imán de la Salud". Autor: Eliber, 1991. “Magnetoterapia – Salud de Hierro”, Graciela Pérez Martínez, Ediciones Lea, 2007
“Terapia con imanes”, Graciela Pérez Martínez, Albatros-Agama, 2003
Enciclopedia Encarta