Recuerdo una frase celebre: “Solo tenemos lo que hemos dado” Anónima. Lo que a mi juicio la hace más valedera, por ser de origen universal, conocimiento gestado en la mentalidad colectiva y no la frase de un sabio en especial. Es perteneciente a la sabiduría del pueblo. Seguro visita mi mente por el tema que hoy propongo. Una de las estrategias que debe cultivar con mucho cuidado todo ente económico si quiere cosechar a futuro, es la acción social. Las empresas están obligadas a cuidar la sociedad, a llegar hasta ella y entregar soluciones a la problemática social, a combatir su raíz y las necesidades básicas. A intervenir en su salud, en la educación, en la recreación, en la alimentación, en la niñez, etc. Es decir las empresas que quieran sobresalir en el futuro cercano tienen que implementar una estrategia de aporte social como uno de los fundamentos de su plan de marketing. Incluir en su presupuesto un rubro destinado a la inversión social. Al igual que debe implementar una política de bienestar social al interior de la organización.
Una inversión social, que permita cuidar al mediano y largo plazo su mercado. Generando en la población sentimientos que apoyen e influyan en su decisión de compra y que se conviertan en elementos multiplicadores de los activos intangibles más valiosos de la empresa, como su nombre e imagen por ejemplo. Es fácil deducir que una población afligida por los problemas básicos insatisfechos y con una mala calidad de vida es un mercado deprimido, que no da oportunidades al aparato productivo y comercial. Por el contrario, si logramos invertir en la sociedad estamos preparando desde yá el mercado futuro. Un pueblo sano, educado y una niñez atendida, generará la recordación necesaria para sobresalir como empresa y no estar buscando, más adelante, como sobrevivir. Una politica de bienestar social, porque es la estrategia más efectiva para brindar las condiciones necesarias para que los empleados y sus familias desarrollen el sentido de pertenecia necesario que más adelante sirva como banda deslizante a los programas de la compañía. Recordemos que este sentimiento se dá cuando existe un grado de disposición en la persona para seguir la lógica de convivencia o el sentido común, mientras más seguro se sienta un empleado dentro de su empresa, más elevado será su sentimiento comunitario y por lo tanto el trabajador estará mas dispuesto a su labor.