Con miles y miles de kilómetros de costa, México ofrece todo lo que el turista podría desear en un entorno oceánico, relajante y que invita a caminar y explorar las playas y sus alrededores bajo el sol siempre brillante.
Las suaves brisas acarician a los turistas en las playas de arena limpia y dorada, lamida por las delicadas olas. En otras playas, sin embargo, diferentes, las olas invitan a practicar surf y rompen contra la negra costa rocosa, hecha de restos volcánicos. En México coexisten muchos paisajes diferentes: la selva mística y llena de neblina con los acantilados altos y desnudos, las playas mansas y las que abrigan olas altas y embravecidas. Todo es razón para acuñar nuevas experiencias y hallar las diferentes personalidades de este país magnífico.
La temporada más atractiva
Aunque hay atracciones turísticas todo el año, los mejores meses par visitar las playas mexicanas son los que van de Noviembre a Marzo. Sin embargo, Julio, Agosto, la época de Navidad y la festividad de la Pascua en Abril atraen un enorme número de turistas tanto del país como del extranjero, especialmente hacia las villas de vacaciones que aguardan, listas para ofrecer todo su confort y contribuir para que los viajeros pasen unos días memorables.
Los meses entre Junio y Septiembre son los más cálidos y húmedos y atraen a quienes aman el clima bien, bien caluroso. Para los muchos turistas que prefieren practicar buceo en Baja California, los meses de Agosto, Septiembre, Octubre y Noviembre resultan ideales, y ofrecen aguas tibias y limpias.
Las villas cerca de las diferentes playas difieren en tamaño y vibra, pero tienen mucho en común. Las que se encuentran en las ensenadas están protegidas de los vientos desde el Océano Pacífico por las laderas empinadas y rocosas, llenas de vegetación. Aunque no haya demasiado qué hacer en estas tranquilas villas, ir a caminar por la playa y nadar son dos actividades muy relajantes par combatir el estrés de la vida diaria en la ciudad. La mayoría de los visitantes y turistas disfrutan en los bares costeros, bebiendo y comiendo snacks por horas al lado de las horas, sin horarios ni presiones.
El acceso a las playas y las opciones lejos de esta
Lejos de la costa, se divisan botes pescadores de camarones y, en la mañana, los pescadores zarpan con sus pequeños botes de goma, se acercan a las torres de pesca, y al volver traen peces para venderlos en la playa en improvisados mercados de pescado.
Las playas Mexicanas, en línea general, son de fácil acceso. Hay líneas de buses que conectan unas con otras, a través de intrincados caminos, algunos sobre los acantilados, lo que hace aún más interesante la travesía. Muchos turistas deciden quedarse en una de las villas cercanas a alguna de las playas y hacerla su base de operaciones desde la cual explorar las playas vecinas ya sea a pie por la playa, o con la ayuda del micro local. En esto, tampoco hay apuro por el horario: los buses vienen con frecuencia, aunque a veces no tienen un horario muy definido. En general, los choferes son atentos con los turistas, aunque no hablen español, y les indican cuando su bus llega y les dicen dónde bajarse.
Sin duda, estos datos le ayudarán a decidirse a pasar unos días tranquilos en nuestras playas.