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Llamada De Amor Indio
Llamada De Amor Indio
por Susana Dillon
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Cada cultura aborigen tiene su propia cosmogonía, sus dioses sus costumbres y su comportamiento sexual.
Antes de la llegada de los españoles cada pueblo ofrecía una colorida gama de ceremonias y tabúes relacionados con el sexo, en los cuales la virginidad no tenía relevancia. Lo que sí resaltaba en los cultos pareciera ser el común denominador es la fertilidad, cuyo mayor exponente lo encontramos en la tierra o Pacha Mama para los sudamericanos que la consideraron como la más socorrida y reverenciada. El hombre americano le pertenece a la tierra y no al revés como pasa con la cultura venida de Europa. Su lugar es tan preponderante como el Sol y la Luna y el tema de la fertilidad está íntimamente ligado a lo que produce como alimentos y a la reproducción de las especies de allí a que al acto sexual tuviese esa connotación, independiente del placer que lleva implícito.

Las civilizaciones Inca, Maya Y Azteca consideraron el amor como una gran complicación, por eso los matrimonios se realizaban con el acuerdo del clan familiar. La relación de la pareja se formalizaba luego de un largo cabildeo entre las comadres, consultando oráculos y pareceres de los caciques.

En el incario, las leyes eran severas, su saludo ya lo indica: "No robes, no mientas, no seas haragán" (Ama sua, ama llulla, ama kay kella) ya está diciendo de la moral implantada. Entre ellos no cabía la traición. Si el matrimonio no funcionaba, se divorciaban. Para evitar posibles errores existía el matrimonio de prueba en que los contrayentes pasaban, ella seis meses en la familia de él y él seis meses en la familia de ella. Si durante este conocimiento se producía el encuentro sexual esto no era considerado de importancia. Si los contrayentes no se encontraban a gusto con su familia política, se volvían a su casa y todos contentos. Si de la relación quedaba un niño, la novia había probado que era fértil y se la consideraba doblemente valiosa. Ahí nomás conseguía nuevo candidato.

El hombre común era monógamo, pero los de la clase alta podían tener varias mujeres. El asunto era mantenerlas. Ellas se las arreglaban para llevarse de acuerdo. La primera mujer era la principal y madre de los vástagos que heredaban mando. El Inca podía tener centenares de concubinas que le eran enviadas como regalo de las tierras de sus dominios. Eso afianzaba los lazos políticos. A los hijos de estas mujeres, cuando eran púberes de los dotaba de una sirvienta de su misma edad para iniciarse en el sexo. A veces las viudas se hacían cargo de la iniciación sexual de estos muchachitos. En Perú, aún es costumbre utilizar una llama para esos menesteres, sobre todo en ambientes rurales.

El hecho de que se le facilite un animal doméstico al púber en Sudamérica para sus primeras experiencias sexuales es corriente. En Colombia, existe la costumbre que viene desde los tiempos de la colonia de facilitar al muchacho una burra mansa para estos fines. Cada casa, con su patio tiene su burra.

En oportunidad que se me presentó a un aristocrático hijo de familia que no era muy lúcido que digamos, se me dijo al oído: "Este no tuvo su burra cuando chico". Lo que provocó una de mis investigaciones más insólitas. Saqué la conclusión que esta vieja costumbre aún permanece, la zoofilia se practica y se oficializa. El hecho que luego, cuando se va contraer nupcias se cambie la burra por una mujer, me explicó el poco respeto que se tiene por el sexo femenino cuando dicen llevar el cetro de "reina del hogar".

Las ceremonias de casamiento en épocas precolombinas eran hechos repetidos en que se reunía el Ayllu o clan para otorgar a la pareja una nueva parcela para su cultivo. La casa se levanta en trabajo comunitario, como todo en el imperio y estaba muy relacionada en lo que iba a producir. Es el antecedente a la Minga, que también se respetó en épocas de nuestros inmigrantes.

Las vírgenes del Sol eran las encargadas de custodiar el fuego de los templos y tejer la ropa real. Sólo el Inca tenía acceso a ellas. Jamás ocurrió que alguien las disputara.



Bibliografía: "Incas, Mayas y Aztecas". - Víctor Von Hagen

"Los reinos desérticos del Perú"

"Arhuaco" - Trabajo de campo - La autora

"Mochicas" - Investigación propia

 


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Dillon, Susana.  2008 Llamada De Amor Indio. Editum.org (Junio, 20),
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