Es común que los campechanos nos sintamos orgullosos de nuestro estado, y como no estarlo, si nuestra tierra rebosa bendiciones,
Como no sentir ese orgullo, si nuestro estado es bonito por donde se le vea
Las personas que nos visitan quedan enamoradas, del bello mar que baña las playas de la ciudad capital, de sus costumbres, de la provinciana tranquilidad que aquí se respira, así como de la amabilidad del pueblo campechano
Que tan fácil es también enamorarse de cualquiera de sus once municipios, los cuales forman un colaje de costumbres, de belleza y de sabores, pues no podemos dejar de mencionar su gastronomía.
En Campeche se mezcla de manera perfecta, la modernidad y el pasado, se amalgaman también la cultura y la ciencia, y las artes tienen un lugar especial en el corazón y en el diario vivir del pueblo campechano.
Es mi estado también, progresista y prospero y todas estas bondades, se dan a conocer en muchos lugares del mundo, ya que nuestro bello Campeche, es bien promovido, y se ha colocado como lugar preferido por extranjeros.
Sin embargo, dentro de tanta belleza existe algo de lo que algunos campechanos nos avergonzamos, y que nos regresa a épocas obscuras de incivilización y que nos deja muy atrás en el tiempo, en comparación a otros pueblos hermanos, y ese algo, es la aplicación de las leyes cuando la víctima es una mujer.
Ya que si en el estado de Campeche, un hombre asesina a su esposa, concubina etc., y alega que fue en defensa de su “honor” y “lo comprueba” la pena que “merece” es de tres a ocho años de prisión.
Pero si un individuo roba una vaca, este puede ser condenado hasta a veinte años de cárcel,
No es posible, que en nuestro estado, el honor de quien quiera que sea, o un animal, tengan más valor que la vida de una mujer, (o de cualquier ser humano), es por esa razón que de manera muy respetuosa hago un llamado de atención a nuestros legisladores, para que en el menor tiempo posible, puedan modificar nuestro código de procedimientos penales, subsanando de esta manera, esta grandísima incongruencia.
Campeche de mis amores, las personas negativas aseguran que todo lo bueno tiene su lado malo, pero el tuyo no es malo… es malísimo.
Eric Lenin Camejo Ocaña