Desde luego, todos, cuando queremos vender algo lo ponemos lo mejor posible para causar una buena impresión a los futuros compradores. Esos no son ‘trucos’, son rasgos de buen gusto y hasta de humanidad. ¿A quién le agradaría recibir un vehículo lleno de pelos de perro y migas? Muy desagradable, ¿verdad?
En este artículo, cuando se habla de trucos se habla de engaños. Se trata de esos vicios o defectos ocultos, tales como un arreglo mal realizado que no se ve a simple vista, problemas en la documentación o inconvenientes con la garantía que podrían aparecer después. Léalos con cuidado y tome notas:
· Haga verificar el vehículo por un buen técnico en chapa y pintura. Hay algunos vendedores poco escrupulosos que implementan trucos tales como rellenar con cartón o plástico los boquetes que causó el óxido, aplicar algo de masilla y luego dar una mano de pintura. Trate de inspeccionar el carro en las horas del día en las que haya más luz.
· Especialmente si va a comprar el automóvil a un particular, llegue haga una cita temprano a la mañana para comprobar que el vehículo arranque luego de estar parado durante el frío de la noche. Llegue a la cita casi una hora antes, para evitar los preparativos de último momento por parte del vendedor
· Verifique cuidadosamente los documentos del auto y asegúrese de que no contengan errores en la numeración del motor, de los equipos de gas, etc.
· Verifique personalmente en los organismos específicos de su país que el vehículo no tenga deudas o cualquier otro problema legal que luego le vaya a impedir transferirlo a su nombre.
· Muchos vendedores colocan repuestos gastados o no cambian los que están por romperse. Las bobinas, catalizadores y amortiguadores son algunas de las partes que se desgastan con más frecuencia y las primeras en dar problemas. Verifíquelas y hágalas cambiar ANTES de que venza la garantía o será demasiado tarde. Si no atienden sus reclamos durante el período de garantía, haga una denuncia.
· Cuídese de los vendedores que piden una seña y luego aumentan el precio. Ese proceder muestra desde el principio que la persona no es decente. Trate de recuperar su seña y retírese. Si no se la quieren devolver tiene dos caminos: insistir en que se le venda el carro al precio anteriormente convenido, o hacer la denuncia por estafa. Estas personas suelen usar este truco como un modo de vida: a todos les piden señas por el mismo automóvil, y no se lo venden a nadie.
· Preferiblemente, compre un carro usado en una agencia bien establecida. No compre en la venta clandestina, es decir, a aquellos vendedores que publican sólo un número de celular o quienes aguardan a la vera de la ruta con el cartel de SE VENDE. Este tipo de compras constituye un riego MUY grande.
Aunque tenga todo esto en mente, a veces es difícil de poner todo esto en práctica si cree que ha hallado el carro de sus sueños. No se enamore de ningún automóvil a primera viste: piense con la cabeza fría y, además de chequearlo profundamente, esté muy atento a los documentos. Evite problemas para que su sueño no se transforme en una pesadilla.