No todos los ejecutivos y gerentes exitosos deben sus logros y méritos a los MBA, es más muchos, de los CEO que lideran empresas de reconocida trayectoria como las de Silicon Valley ni siquiera lo han cursado, pero es innegable que esta formación otorga un plus académico-formativo, una credencial diferenciadora altamente atractiva y valorada en el mundo de los negocios, las empresas, en los concursos académicos o para cubrir puestos en áreas gubernamentales. La misma debe ser acompañada necesariamente con un perfil pro-activo y eficiente, con una rica y variada experiencia, dominio de idiomas, publicaciones, etc. Resulta pues un paso necesario para el crecimiento personal y para ampliar los horizontes laborales de éstos cuadros.
Los especialistas opinan que las escuelas de negocios como Stanford, Wharton, Harvard y otras prometen acompañar el título de graduación con un network global muy interesante. Sin embargo, el valor de las relaciones desarrolladas en el MBA y de los contactos potenciales que surgen de pertenecer al club de ex alumnos es inversamente proporcional a la certeza de la propia carrera. En otras palabras, cuanto más incierto sea el futuro y menos ligado esté a una organización específica, mayor será el valor.
Pareciera además existir una idea de proliferación de programas y un temor de que el verdadero valor de un MBA se diluya en el tiempo. La demanda de talento gerencial crece más rápido que la oferta, principalmente a nivel global. En el mercado argentino, por razones más o menos conocidas, no siempre se dio esta tendencia; pero si la persona es "geográficamente flexible", el valor debería crecer en lugar de diluirse.
Ese plus que otorga el MBA caracterizado por la formación de conocimientos estratégicamente actualizados desde diferentes perspectivas, esa mirada aguda y crítica, el perfil ejecutivo de alta gerencia y la larga lista de interesantes contactos parecen ser sus puntos fuertes, pero además permite formar una plataforma, una sólida base sobre la cual se puede ampliar la visión, obtener una mirada mas global, nuevos horizontes, posibilidades y proyecciones tanto personales como empresariales.
Veamos que opinan quienes lo cursaron;
Carlos Portales, PhD IESE, Profesor Full-Time, Escuela de Administración, Pontificia Universidad Católica de Chile: "Si te quieres dedicar a la docencia full-time, el doctorado es imprescindible. Si quieres ser profesor part-time, un master más la experiencia laboral son suficientes para hacer docencia. Lo más sobresaliente de un doctorado, desde la perspectiva de alguien que está pensando en hacerlo, es el aprender herramientas analíticas y disciplinas básicas necesarias para desarrollar soluciones conceptuales y posteriormente intentar aplicarlas en la práctica, así como desarrollar habilidades de investigación y docencia."
Jorge González, MIF LSE, Gerente de Desarrollo, Empresas Dersa: "Preferí un master en finanzas por sobre un MBA por razones de inquietud profesional y de tiempo dedicado al estudio. Las finanzas es el área en donde pretendo desarrollarme en el largo plazo, a la vez que no quería seguir un programa muy extenso. Para ello busqué la mejor alternativa que pudiera darme esas dos características y es así como postulé al master en finanzas del London School of Economics."
Jaime Torrealba, Vicerrector Académico, Universidad Diego Portales, en entrevista al Metropolitano (15-3-00): "La formación del pregado ya no es suficiente. El profesional moderno debiera estudiar el equivalente a tres o cuatro carreras completas. Hoy la necesidad de cursos, magíster, doctorados, seminarios, capacitación y postítulos va más allá de una inquietud personal; el avance del conocimiento lo exige."
Alejandro González, MBA UCLA:
"Un MBA puede ser especialmente útil para tres tipos de personas:
1. Las personas que luego del pregrado, y un par de años de trabajo (3 al menos), quieren volver a potenciar conocimientos técnicos de vanguardia, junto con interactuar con un grupo de compañeros de elite.
2. Las personas que quieren dar un vuelco en sus vidas, ya sea para cambiar de área de trabajo (por ejemplo, de finanzas o leyes a marketing), o que deciden independizarse.
3. Las personas que necesitan validar sus estudios. En especial para aquellos que desean trabajar en el exterior, no siempre los títulos obtenidos en sus países de origen son valorados en su plenitud. De esta forma, un programa internacional permite nivelar los estudios realizados."
Luz Marina Peña, Gerente de Selección de Price Waterhouse, en entrevista al Metropolitano (15-3-00):
"Un MBA es valioso para profesionales que no son del área. Permite que la sistematización de conocimientos ayude a través de la discusión con otros profesionales que trabajan en otras realidades."
Ricardo Victorero, MBA IESE, Director de Seminarium:
"A la hora de elegir un MBA, es importante tener claro lo que se quiere hacer después. No todos los programas ofrecen las mismas oportunidades para cuando quieras reinsertarte en el mundo laboral. Esto, ya sea por capacidad de colocación de sus egresados, especialización de sus programas en ciertas áreas, o bien por simple conocimiento o desconocimiento del programa. Cualquier programa de MBA, es una decisión cara en términos de tiempo y dinero, vale la pena tomarse el tiempo y elegir bien."
El MBA - DII significó un importante aporte para mi desarrollo tanto profesional como personal. Destaco el excelente nivel de los docentes y el intercambio de experiencias que surge de la participación de los alumnos, que posibilitan la revisión y el perfeccionamiento de las propias prácticas. El programa, con la significativa integración de elementos de habilidades directivas y de tecnologías de apoyo a la gestión, permite la adquisición de una visión más global del management que ayuda a una mejor toma de decisiones opina Juan Francisco Castillo, País: Chile, Promoción: 2004 - Antofagasta
Gerente Comercial, Empresa Eléctrica de Antofagasta.
Para mí, el MBA DII ha sido una experiencia tremenda de aprendizaje y crecimiento personal. El hilo conductor durante todo el programa fue la inteligencia emocional y el desarrollo de habilidades profesionales. Incluyó el amplio espectro desde aprender la sicología de las emociones y cómo entusiasmar a mis colegas en el curso de liderazgo, hasta hacer presentaciones y discutir sobre nuestros casos de estrategia cada semana para entrenar la capacidad de comunicación y el sentido de negocio.
La red de contactos que me dio el DII y la experiencia en ESADE - Barcelona abarca amigos en más de veinte países, desde consultores en EE.UU. hasta publicistas en Vietnam. Como buscaba oportunidades de carrera y desarrollo personal, no podría estar más satisfecho con mi decisión de haber elegido el MBA DII. Opina: Jens Backlund, País: Suecia, Promoción: 2003 – Santiago, Fundador de Human Insight S.A.
La complejidad de los desafíos del management de hoy requiere, para ser debidamente abordada, del conocimiento de la amplia variedad de herramientas disponibles, tanto “duras” como “blandas”, y de la capacidad de integrarlas. Dominar no sólo las teorías, sino poseer también capacidades de liderazgo, de comunicación y de trabajo en equipo; ello marca una diferencia. Esta concepción del management es recogida por el Magíster en Gestión y Dirección de Empresas. Según la opinión de Marcelo Larraguibel, Socio de McKinsey & Co.
M.B.A: traducciones propias: Muchas Bondades Aprenderás o Mediocridad Bárbara Alcanzarás. Tu decides ¿?...