A pesar de que generalmente se relaciona el término ‘mamoplastia’ con el aumento de senos, este conocido procedimiento quirúrgico se realiza para cambiar el tamaño de los senos, y no siempre se trata sólo de su aumento, sino que gran parte de las mamoplastias se realiza con la intención de disminuir el tamaño de los senos, llamada también ‘reducción mamaria’, y con el objetivo de corregir posibles problemas estéticos, como por ejemplo una gran diferencia de tamaño.
Mamoplastia de Reducción: Los senos demasiado grandes pueden ser un problema a cualquier edad, debido al peso que los acompaña y suponen incomodidad para la paciente, irritación de la piel, dolor de espalda, dolor debajo del seno, y escurrimiento o ‘ptosis’ del seno. Un seno se considera grande si la distancia entre el pezón y la orquilla del esternón es de por lo menos 35 centímetros. Sin embargo, muchas veces, el seno grande es sólo un problema de índole estética que afecta la vida de relación socia de la paciente, dificulta su manera de vestir, y provoca ciertos desórdenes en su autoestima. La Mamoplastia de Reducción que la piel, grasa y otros tejidos mamarios excedentes y crea un pecho más firme y pequeño.
Reconstrucción: A causa de ciertos problemas congénitos o a cirugías para eliminar tumores de cáncer, resulta necesario hacer de nuevo un seno. Se suelen usar implantes mamarios similares a los que se emplean en el aumento de senos y también tejidos del mismo cuerpo, extraídos del abdomen o la espalda de la paciente. Muchas veces, la reconstrucción se realiza el mismo día de la operación de extracción del tumor, si este no es demasiado grande. Esto se analiza en cada caso en particular, evaluando algunas otra variables relacionadas con la salud de la paciente.
Aumento de Senos: Aunque puede hacerse con anestesia ocal, generalmente se prefiere la anestesia total par comodidad de la paciente. En este tipo de mamoplastia se coloca un implante de silicona o de tejido de la misma paciente generalmente bajo el músculo pectoral. Esta ubicación no interrumpe la conexión entre el pezón y la glándula mamaria, por lo que la paciente podrá dar de mamar en un futuro si así lo desea.
El implante se puede introducir a nivel del surco inferior del seno, a través de una incisión alrededor del borde inferior entre la areola, o desde la zona axilar. Como todo lo relacionado con este tema, elegir el mejor método para realizar el plante dependerá dela decisión CONJUNTA de la paciente y su cirujano.