El bachillerato es también conocido como Preparatoria. Este período de estudio puede durar 3 años, aunque también hay preparatorias de 2 años. Algunas se dividen en varias áreas de especialidad donde los estudiantes adquieren conocimientos básicos para posteriormente ingresar a la Universidad. El ciclo es por semestres en la mayoría de los centros de estudios. Además existen los bachilleratos técnicos y las preparatorias abiertas, pero todas, sin excepción, deben estar incorporadas directa o indirectamente a la enseñanza oficial.
La estructura misma es una motivación para alumnos de bachillerato, ya que pueden elegir la orientación de la preparatoria en función de su próxima formación profesional.
Pero la motivación para alumnos de bachillerato debe incluir incentivos como certámenes de premios que estimulen la creatividad y la propia institución debe proveer las herramientas en el proceso mismo de aprendizaje.
Debe considerarse dentro de los factores de motivación para alumnos del bachillerato, siempre teniendo en cuenta el carácter intencional de la conducta humana, las actitudes y percepciones representaciones y expectativas que el estudiante tenga sobre si mismo y sobre la tarea que acaba de emprender. Son estas formas de idearse a si mismo las que guían y conducen las conducta de los estudiantes.
Esto significa que para diseñar la motivación para alumnos de bachillerato, es fundamental tener en claro que el estudiante vive la expectativa como una pregunta acerca de sus propias posibilidades de lograr las metas que esta tomando. Este auto concepto de si mismo deriva del intercambio con los otros que son significativos para el y desde esa formación surge la pregunta acerca de la propia capacidad.
Otro punto a tener en cuenta a la hora de incorporar la motivación para alumnos de bachillerato, es el valor dado a las metas tomadas. Puede la motivación estructurarse sobre el deseo mismo de saber, la curiosidad o el gusto por el desafió, o bien estar dirigida por el deseo de complacencia y sus consecuentes recompensas, por parte de los otros significantes para el estudiante.
El último punto a tener en cuenta en la implementación de la motivación para alumnos de bachillerato es el componente afectivo que se ve involucrado ante la tarea a realizar. Es decir, la sensación de gusto o disgusto frente al trabajo académico, que repercute directamente en la rapidez y fijeza con que se asimilan los contenidos entregados, y con el rendimiento mismo sobre la tarea.
Cualquier diseño educativo que apunte a la efectividad de las medidas aplicadas en función de la motivación para alumnos de bachillerato, debe tener estas claridades teóricas, extraídas de la observación y estructurar las motivaciones en torno a estas variables del proceso de aprendizaje