El uso del término en inglés “outsourcing” ha trascendido los límites de la comunidad mundial de habla inglesa y el concepto ha llegado a ser parte integrante e la economía a escala mundial. Pero ¿qué significa? ¿Hay algún término en español que pueda sustituirlo y transmitir el concepto de manera exacta?
En los últimos años se han utilizado las traducciones “sub- contratación”, “externalización”, y “tercerización”. Tanto estas palabras relacionadas con el campo económico como su original “outsourcing” designan el proceso mediante el cual una empresa realiza ciertas tareas y utiliza ciertos recursos para cubrir las necesidades de una empresa externa, mediante un contrato. La empresa contratada suele ser especialista en su campo y puede aportar sólo el personal o también los recursos, tales como el hardware o el software, las oficinas, etc.
Por ejemplo, una compañía de supermercados puede contratar una empresa para realizar la limpieza diaria de sus instalaciones, o un sitio web podría contratar una empresa para que lo traduzcan a varios idiomas y lanzarse al mercado internacional. Gracias a la popularidad de Internet, estos contratos entre empresas se dan no sólo en el plano nacional, sino muchas veces, en el plano internacional. Así, surgió el término relacionado “offshore outsourcing”, que designa la operación por la cual una empresa contrata a otra ubicada en otro país para que realice cierto servicio.
Sin embargo, esta forma de contratación tiene quienes la defiendan, pero también sus detractores. Entre los argumentos en contra de la sub- contratación, sus detractores mencionan:
Que los empleados o profesionales sub- contratados podrían no tener una sentimiento de lealtad hacia la empresa que contrata el servicio, porque, en realidad pertenecen a la empresa contratada.
Que las condiciones laborales en las que estos trabajadores se desempeñan no suelen ser las mejores ya que, por ejemplo, se los contrata de manera temporal aunque el flujo de trabajo sea continuo. Los detractores del sistema de sub- contratación sostienen que esta figura contractual constituye un abuso encubierto a los derechos del trabajador.
Que el sistema de outsourcing suele eliminar puestos de trabajo en el mercado laboral local
Pero el sistema también tiene quienes aboguen por él y señalen estos puntos a favor:
La sub- contratación puede permitir obtener productos y servicios de mejor calidad en otro lado si no se los halla en el mercado local
Abarata los costos de producción
Reduce la cantidad de tareas rutinarias en la empresa contratante y permite a sus empleados concentrarse en las facetas más creativas y productivas de la tarea.