Cada vez es más frecuente encontrar una necesidad de darle solución rápida a los problemas de la vida, como en el caso de la angustia crónica, tristeza por la pérdida de un ser querido, mejorar el desempeño en el trabajo, etcétera.
La psicoterapia o terapia individual es la mejor opción para alcanzar resultados rápidos respecto a otros tipos de psicoterapias, pues cada persona recibe más atención a su problemática específica y ello la puede hacer realmente una psicoterapia breve exitosa, aunque cabe señalar que no todo tipo de terapia individual es forzosamente breve, especialmente cuando se trata del psicoanálisis tradicional, donde por regla general una terapia dura varios años.
Claves para una psicoterapia breve exitosa:
Establecimiento de una relación de verdadera confianza entre paciente y terapeuta;
Sinceridad del paciente, consigo mismo y con el terapeuta;
Elección de las herramientas terapéuticas adecuadas para cada paciente y para cada situación;
Entrega del paciente a su proceso, con observación y sin juicio;
Acompañamiento cuidadoso del terapeuta a lo largo de todo el proceso del paciente.
Para saber que un proceso de terapia breve ya está dando resultados, es importante que cada persona observe los cambios que estubieren ocurriendo en su vida cotidiana, como:
al no responder "automáticamente" ante situaciones conocidas;
tener mayor confianza para enfrentar situaciones difíciles o estresantes;
observar con mayor claridad todo lo que sucede a cada momento.
La psicoterapia corporal es especialmente adecuada como herramienta de una psicoterapia breve cuando la persona nunca ha tenido la oportunidad de realizar una descarga física de emociones o cuando la solución a su problema debió ocurrir físicamente y por alguna razón eso no fue posible. La psicoterapia corporal abre el camino para una rapida descarga física que permita a la persona integrar otros aspectos en un tiempo corto.