El término “marketing” que proviene del inglés se ha traducido al español con los vocablos “mercadotecnia”, “mercadeo”, o “comercialización”. Aunque son traducciones públicamente reconocidas y aceptadas, quizá pierdan algo de la fuerza original del concepto tras la palabra “marketing”.
El marketing, aunque se considera como ciencia administrativa cuyo objeto de estudio es la relación entre los clientes y consumidores con el mercado al que pertenecen y con la empresa en cuestión, es un concepto tan amplio que trasciende el ámbito administrativo y empresario para llegar a ser un concepto filosófico, una disciplina científica, y un sector cuya actividad resulta sumamente importante para toda organización que anhela el éxito.
Como disciplina científica, y según definiciones de la UNESCO, es el conjunto de “principios, metodologías y técnicas a través de las cuales se busca conquistar un mercado, colaborar en la obtención de los objetivos de la organización y, satisfacer las necesidades y deseos de los consumidores o clientes”.
Si bien esto tiene mucho que ver con el desarrollo de las acciones de Marketing en el día a día dentro de una empresa, es necesario ver el Marketing como una filosofía para gestionar la comercialización dentro de una entidad y poner el énfasis en el hecho de partir desde las necesidades del cliente o del mercado para desarrollar las estrategias relacionadas con la función de mercadeo de la empresa.
Marketing y Planificación Estratégica
Es aquí cuando surge la pregunta “¿cómo lograrlo?, y entonces se hace necesario el concepto de planificación estratégica, que no es otra cosa que diseñar un conjunto de actividades para alcanzar el objetivo prefijado. Desde el punto de vista el marketing estratégico por parte de los directivos de la empresa, estos deben saber utilizar convenientemente los recursos, tanto materiales como humanos, de la mejor manera, lo que supone varios pasos hasta llegar al objetivo. De manera simple, podemos enumerarlos como:
Planificación
Organización
Reclutamiento del personal necesario
Gestión
Control
La primera etapa, la planificación estratégica es el pilar fundamental porque su objetivo es establecer claramente los objetivos y diseñar los planes y actividades que permitan lograrlos. No es bueno escatimar tiempo ni esfuerzo en el desarrollo de esta etapa, porque de ella depende, en gran manera, el éxito de toda la operación en lo que se relaciona con el Marketing.
Sin duda, es pertinente distinguir entre metas a corto y a largo plazo. Ninguno de los dos tipos de planes debería estar ausente en una buena planificación estratégica, porque los planes a corto plazo o “planificación táctica”, permiten ir evaluando el cumplimiento parcial de los objetivos y replantear algunos aspectos si es necesario. Los planes a más de dos años se consideran a largo plazo y tienen que ver con la misión de la empresa, su entorno, sus puntos fuertes y débiles en pos de alcanzar los objetivos finales propuestos.