Quisiera poder dártelo todo, que nada en esta u otra vida te falte, fundir tu vida con cada célula de mi piel, y hacer de mi piel el abrigo para tu alma.
Quisiera tenerte junto a mi eternamente, para que cada día sepas lo mucho que te amo...
Quisiera ser todo lo que necesitas, lo que necesitas y mucho más, para que sientas cómo te quiero, y así compartir el mismo lenguaje, el del amor.
Lo más importante que me pasó en la vida fue conocerte, y sentir el amor que me brindas es lo que le da sentido a mi existir.
Sé que existen defectos, tuyos, míos, de los dos; obstáculos, paredes, piedras y alcores en el camino, pero sé que a tu lado y tú al mío podremos vencer, podremos seguir caminando como lo estamos haciendo, déjame crecer junto a ti, crece a mi lado, y yo aprenderé de ti, tú aprende que nunca es tarde para aprender algo nuevo. Sólo déjate amar y seré el ser más feliz.
Quisiera decirte tantas cosas bonitas, pero las palabras se borran confundidas. Confusas, complicadas y exhortas, absortas y perpetuas revolotean en mi interior cada vez que pienso en ti.
Será mi timidez, mis silencios, tu mirada, tu sonrisa, tus caricias, mis temores, tus angustias, tu dulzura, mi ternura, pero mi corazón dice más de lo que puedas leer, de lo que puedas oír, porque te amo y tu amor me mueve, porque es la manera en la que te amo, la manera en que me demuestras tu amor lo que me hace dichoso, entero, completo, satisfecho, y sobre todo, muy, pero muy feliz.