En términos simples, la remanufactura de motor es el proceso de convertir un motor usado y desgastado en un motor lo más cercano posible al nuevo.
El motor se desensambla completamente, se limpia, se inspecciona, se rectifica (en nuestra industria rectificar significa re-maquinar), se re-ensambla y se prueba para asegurar su calidad y funcionamiento.
Todas las partes que forman el núcleo o del motor –block, cigüeñal, bielas, cabezas, etc. – son minuciosamente inspeccionadas, y su estado se compara contra las especificaciones originales del fabricante.
Estas piezas se someten a un proceso de rectificado bajo especificaciones que devuelven al motor las tolerancias de equipo original. Las partes sujetas a desgaste como cojinetes, anillos, pistones y empaques, son reemplazadas automáticamente. Finalmente, el motor remanufacturado se somete a pruebas e inspecciones diversas para comprobar su funcionamiento y compararlo contra los estándares normales de operación de un motor nuevo.
Hay una gran diferencia entre remanufacturar y reciclar, reparar, reconstruir, restaurar y/o reacondicionar.
Reciclar, en nuestra industria, generalmente se aplica a reutilizar un producto que ha sido rescatado de un vehículo en desuso, y revendido con muy poco o nada de trabajo agregado; el reciclaje no alcanza los estándares de la remanufactura.
Reparar es un término impreciso que básicamente indica que un producto ha sido lo suficientemente reformado o arreglado para hacerlo que funcione.
Reconstruir es reacondicionar sólo aquellas piezas que se encuentren dañadas mediante la limpieza, inspección y reemplazo de partes desgastadas o rotas; las partes que se utilizan nuevamente se aceptan mientras se encuentren dentro de los límites de desgaste indicados por el fabricante. No se puede esperar que un producto reparado o reconstruido se desempeñe o dure lo que uno nuevo.
Restaurar y reacondicionar son términos que, en nuestra industria, se refieren por lo general a productos clásicos o antiguos.
Remanufacturar significa convertir alguna cosa usada en lo más cercano posible a la nueva. En el caso de un motor, se atienden todas las piezas y no sólo aquellas que presenten un daño visible. Las piezas sujetas a desgaste son automáticamente reemplazadas. El núcleo y los elementos principales son inspeccionados detalladamente y comparados contra especificaciones de equipo original para verificar tolerancias. Las partes de repuesto son nuevas, fabricadas mediante procesos similares que las de equipo original. Las pruebas de calidad se desarrollan bajo especificaciones y estándares originales del fabricante.
Inherentemente, la remanufactura tiene un extraordinario impacto en el medio ambiente. En el caso particular de los automóviles, la Asociación Americana de Fabricantes de Automóviles (American Automobile Manufacturers Association) en su reporte “Hechos Principales de las Empresas de Automóviles en los Estados Unidos: El Medio Ambiente” (“Key Facts About America’s Car Companies: The Environment”), incluye a la remanufactura como parte del ciclo de vida de un automóvil. La remanufactura recupera el valor agregado al producto en su fabricación original. De hecho, un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts acerca de la remanufactura de componentes automotrices, indica que aproximadamente el 85% de la energía utilizada en la fabricación del producto original, se preserva en el producto remanufacturado.
Por lo anterior, se considera a la remanufactura como la forma suprema de reciclaje.