Política de Privacidad | Mapa del Sitio | Contacto
Únete a la Comunidad de Autores Expertos en Internet
 
 
Editum para Autores
   
 
Editum para Editores
   
 
Buscar en Editum
 
Busqueda Avanzada
 
 
Taller de Escritura
 
Nombre:
Email:
“Nunca venderemos o rentaremos tu dirección de email”
 
 
Enlaces Sugeridos
   
 
 
Recomendar a un Amigo
Sube Tus Artículos
Sueño Eterno
Sueño Eterno
por Jaime Fuentes Ibáñez
Número de Palabras: 1377   Comentarios(0)
 
Imprimir Artículo
Recomendar a un Amigo
Publicador Editum
Agregar a Favoritos
Dejar un Comentario
Reportar Artículo

Sueño eterno

 

Me empino con esfuerzo para mirar el amanecer  desde mi ventana cuadrada, cortada por barrotes de acero de larga data, roídos por la pena y la eterna búsqueda de la libertad perdida. La luz, entra directo a mi cara todas las mañanas, cuando la hay, ya que siempre veo tinieblas en este espacio frío y pequeño de mi celda. Todavía no puede entender que pasó ni como llegué aquí, como tampoco sé en qué momento me voy a ir. Mis abogados me dicen que esté tranquilo, que todo esto pasará, pero la verdad que no me tranquiliza que ellos ya no vengan tan seguido como antes. Muchas veces pasan semanas y no sé nada de ellos, la verdad es que hace meses no sé algo de alguien.

 La última vez que me vino a visitar el licenciado Gorsen, me quedé con una sensación bastante amarga, quizás un poco intranquilo…

- …está grave el asunto- me dijo.

- …¡cómo!, si me dijo que todo iba bien, su compañero me señal….

- (interrumpe)… no metas a Marthus en esto el está fuera del caso, solo quedo yo y un par de ayudantes más… pero no te preocupes cualquier cosa te avisaré con tiempo.

Cerró la puerta de fierro y me quedé adentro, parado varios minutos, como catatónico, varado en mis pensamientos que trataban de entender la sutil diferencia de la anterior visita. Fue hace cerca de …no sé unos meses atrás cuando llegaron tres señores vestidos de gris y muy circunspectos abrigaban esperanzas de mi pronta salida y de mi indiscutida inocencia… pero inocencia de qué, si no me acuerdo qué hice, no me acuerdo por qué estoy acá, no me acuerdo de mi pasado que quedó tras esas rejas, no me acuerdo de la libertad… no me acuerdo de nada.

Comienzo nuevamente a pensar y dar vueltas mis pensamientos referentes a lo que me trajo a esta condición, mas no puedo y cada vez que intento, pareciera ser más difícil… solo el sueño me permite desahogar mi angustia de la memoria perdida y mi inconsciente se encarga de alguna forma de hacer su trabajo de manera dispersa y sin sentido. Se presenta la misma escena en mi mente: un despacho en medio del desierto florido de tulipanes negros, con mucha bruma espesa y al fondo dos figuras una más gris y clara que la otra más dispersa y en actitud agonizante casi tumbada en el suelo. Yo no puedo moverme de mi asiento, no entiendo por qué, no tengo ataduras, pero mis piernas no responden; siento pena pero a la vez odio de esa figura agonizante mientras la otra figura me mira en actitud expectante, pero tampoco hace nada. Siempre sucede lo mismo, cuando la figura se desvanece por completo, la otra figura se acerca estrepitosamente hacia mí con un objeto en la mano que no logro definir, me agrede y despierto horrorizado, agitado, con una angustia que recorre mis venas y mi cuerpo…  estoy en la celda.

No comprendo la razón de este encierro, aislado como si hubiera hecho algo demasiado  aberrante como para ser indigno… mientras pienso eso, me tomo mis tobillos, sentado en mi pequeño catre delgado y miro hacia abajo. Nuevamente me llama la atención mis zapatos, nuevos y lustrados y de una marca que no sé por qué reconozco que es cara y fina, junto con ello miro mis manos blancas, tersa, limpias y mis uñas en perfectas condiciones, tal cual si las tratara un profesional…¿son manos de un criminal sanguinario y despiadado?. No recuerdo nada de lo que pasó, pero si me extraña el estado de mis zapatos y manos…

- toc toc¡¡¡ suena la puerta de fierro gruesa… se abre el pórtico en donde siempre veo las mismas manos que empujan mis alimentos hacia mi claustro…

- ¡su comida…señor!!

- …¿Señor?... repare en mi mente…¿ y desde cuando tratan a un preso de señor?

- ¡espere!, ¡espere!...grite, pero no hubo respuesta, solo sentí que el personaje se alejaba rápidamente de mi celda. Puse mi oído apegada a la puerta fría y sentí que eran dos personas y no solo una la que se aleja con prisa de lugar.

Me aleje de la puerta y me quedé de frente mirándola como pidiendo explicación de todo lo que estaba viviendo sin saber por qué.

Me senté nuevamente, me tumbé hacia atrás y en ese momento mis pies tropezaron con mi alimento que sagradamente me venían a dejar cuatro veces por día…¿cuatro veces?... no había reparado en este detalle, creo que a un prisionero aislado serían muchas garantías darle cuatro comidas en el día. Me volví hacia la comida, la mire con detenimiento, la verdad era la primera vez que reparaba en mirarla y vi ensaladas y carnes de exquisito refinamiento, solo los servicios eran de plástico, bueno quizás por razones obvias….

Cada día sentía que aparecían recuerdos muy difusos de situaciones o personas que no entendía quienes eran  ni las distinguía con facilidad, solo que intuía que eran conocidas, pero no podía asegurar nada. Mi sueño se repetía con frecuencia y solo notaba que me despertaba angustiado y con mi cabeza girando, con sensación de vértigo  y con sensación de dolor, pero ¿qué pasaba?, ¿dónde estaba?...¿quién era yo?

Entre pensamientos escucho pasos y el sonido de la celda abriéndose frente a mi… entra mi abogado nuevamente, de gris como siempre, de mirada fría, pero sin maletín ni papeles, con guantes negros y sombrero… y sus dos ayudantes tras él..

- ¡Gorsen!... Exclamo con un pequeño dejo de asombro y escasa alegría…¿Quiénes son? pregunto…

- Ah¡ no te acuerdas son mis ayudantes… no te preocupes, te venimos a sacar, ya no estarás más acá, estas libre. Te llevaremos a una casa en el campo, donde te gusta estar, fuera de la civilización…

- Espera¡¡, le digo con firmeza, tu eres mi abogado… y los gendarmes ¿dónde están?...

-Tranquilo, no vendrán, no quiero que te lleven esas personas, ¡cómo te van a tratar así!

- …Gorsen, exclámo desesperado …- dime quien soy, qué me pasó, no recuerdo nada…

-… ah, todo los días que te vengo a ver me preguntas lo mismo, realmente no recuerdas nada… así no te puedo ayudar mucho…

- pero si me has dicho que todo irá bien, tú eres mi abogado, ¿dónde me llevas?

- tranquilo, tranquilo…

Se acercan los ayudantes de Gorsen y me toman de las manos y me llevan hacia afuera… la verdad no parecía una cárcel, más bien una cueva húmeda, pero familiar.

Me trasladan de manera veloz por unas escaleras, se abre una puerta que me encandila con la luz que no veía hace mucho tiempo… cierro los ojos, no puedo ver y siento dolor… en ese momento escucho desde muy lejos una voz desesperada…

- ..¡Sr. Marthus.!, ¡Señor Marthus!, que no se lo lleven…resístase… señ…..¡¡¡

Se interrumpe la voz de manera abrupta pero logro reconocer que es la misma voz que cada día me daba de comer en esa oscura celda…

Giro de prisa y miro a Gorsen y le digo… ¿dónde está Marthus?... ¿quién es Marthus?...dime¡¡¡

Gorsen , me mira con facciones duras, cierra los ojos, baja la cabeza y en ese momento siento un golpe fuerte en  mi cabeza. Antes de caer veo mis zapatos finos manchados en sangre….

Me despierto, pero en mi sueño, estoy sentado en mi despacho, que veo bien y es de gran madera fina de caoba oscura en medio del mismo desierto de jardín de tulipanes negros  y noto a una figura tumbada en el suelo y la otra siempre más clara y viva frente a ella. No puedo ponerme de pie, intento, pero me es totalmente imposible, deseo despertar y no despierto, deseo la celda fría, pero ya es tarde, no puedo hacer nada, estoy preso, pero esta vez en un sueño eterno.

 


Fuente del Artículo: http://www.editum.org/autor-646=Jaime-Fuentes-Ibanez.html
Este articulos esta en nuestro catálogo desde viernes 03 octubre, 2008.
Este artículo ha sido leído 716 veces.
Otros Artículos Recientes en Editum.org de la Categoría Arte y Entretenimiento:Poesía y Cuentos
Artículos Más Vistos de Editum.org en la Categoría Arte y Entretenimiento:Poesía y Cuentos
Calificar Este Artículo: (Sin Calificación Aún)
 
Cita al estilo MLA:
Fuentes Ibáñez, Jaime. "Sueño Eterno." Editum.org  03 Octubre 2008. 07 Febrero 2012 
<http://www.editum.org/Sueno-Eterno-p-1623.html>.
Cita al estilo APA:
Fuentes Ibáñez, Jaime.  (2008,Octubre 03). Sueño Eterno. Editum.org.
Obtenido en Febrero 07, 2012, de http://www.editum.org/Sueno-Eterno-p-1623.html
Cita al estilo Chicago:
Fuentes Ibáñez, Jaime.  2008 Sueño Eterno. Editum.org (Octubre, 03),
http://www.editum.org/Sueno-Eterno-p-1623.html (accesado en Febrero 07, 2012