Nuestra cara, es como una carta de presentación, es lo primero que la gente ve al conocernos. Es por esto que el cuidado de la piel es un asunto realmente importante.
Es impresionante el dinero que se gasta cada año para tratar problemas relacionados con el cuidado de este órgano, tal y como lo son los tratamientos contra el acne, bolsas debajo de los ojos, arrugas, manchas, entre otras.
Si estas por comprar algún producto para el cuidado de la piel; hay varias cosas que tienes que saber antes de hacerlo.
La primera y más importantes, es estar conciente sobre tu tipo de piel.
Existen 5 clasificaciones las cuales son: normal, seca, grasa, mixta, o con problema.
Piel Normal
Las principales características de este tipo de piel es que es suave, flexible y tersa. Su textura es fina y casi esta libre de espinillas o granos. Tiene un brillo natural y nunca se siente grasosa o seca. Cabe mencionar que menos del 20% de las mujeres tienen este tipo de piel.
Piel Grasa
Su complexión es grasosa, aceitosa y gruesa. Tiene los poros abiertos y tiende a tener espinillas y granos. Después de un rato de haberse lavado, el aspecto grasoso vuelve a aparecer; y el maquillaje es rápidamente absorbido.
Piel Seca
Este tipo de piel también es de textura fina. Al tacto, se siente dura y tensa si no tiene algún humectante; y tiende a formársele líneas finas alrededor de los ojos y boca.
Este tipo de piel necesita un cuidado especial ya que es una de las que muestra el envejecimiento más pronto.
Piel Mixta
Esta piel es grasosa en la zona T (frente, nariz y barbilla) y seca en el resto de la cara.
El grado de sequedad o lo grasa que este, puede variar; sin embargo, ambas áreas necesitan de un cuidado por separado para restablecer su balance.
Piel con Problema
La piel con problema usualmente es grasosa, tiene una textura gruesa y tiende a tener acné. Es de poros abiertos, tiene manchas, y puede irritarse fácilmente bajo condiciones de estrés. Si el problema es serio, requiere la atención de un dermatólogo.
Después de haber identificado tu tipo de piel, el segundo paso es verificar los tipos de ingredientes que contiene el producto que deseas comprar, para así escoger el que funciona mejor para ti y tu piel.
Los mejores productos para el cuidado de la piel son aquellos que contienen ingredientes naturales. Es recomendable buscar los tratamientos que contengan Aloe Vera y vitamina E. Las cremas humectantes y de limpieza no deben de causar ardor o comezón. Dependiendo de tipo de piel que tengas, te podrás dar cuenta que las formulas que contienen alcohol suelen agravar el problema en vez de aliviarlo.
Las pieles grasas pueden ser propensas a tener acné. El estarse lavando constantemente, sólo agravará el problema. Es por esto por lo que es conveniente que se limite la limpieza a una o dos veces al día; seguidas de una rutina de cuidado con un astringente y tónico de calidad.
Para las personas que tienen una piel seca, es necesario que busquen un producto que ayude a restablecer la humectación perdida. Los productos que contienen Aloe Vera y Vitamina E son muy útiles para lograr esto.
Las pieles mixtas pueden ser difíciles de tratar, ya que por un lado se tiene una piel seca, y por otro, tiene regiones grasosas. Por esto mismo, es conveniente buscar una fórmula que esté específicamente diseñada para este tipo de pieles. Aplicar en la zona T las mascarillas que absorben grasa, una vez por semana, ayudará a controlar el brillo en la cara.
No importa que tipo de piel tengas, encontrarás un producto que vaya con tus necesidades, y así, renovarás tu mejor carta de presentación, tu piel.
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