La venta no es solo una responsabilidad del grupo de vendedores y el personal de gestión del departamento de mercadeo, es importante que cada uno de los miembros de toda familia empresarial piense y actúe en pro de las ventas de los productos o servicios de su empresa, así mismo deben recolectar información del entorno donde ejercen sus actividades las organizaciones consideradas competencia.
Los gerentes deben diseñar un plan de estímulos económicos y de promoción laboral que le permita a cada uno de los miembros de su recurso humano realizar actividades de ventas y que no se limiten a las funciones propias de su cargo. Esto requiere una actividad de adecuación de los fundamentos de la organización y los métodos de empresa pero, aumentará su competitividad. Es más un cambio de actitud laboral que una nueva inversión; lo que traerá un aumento en los ingresos sin incurrir en gastos. Al momento de realizar el plan se debe tener en la cuenta lo imperiosos de individualizar en proyectos. Esto hará que se venda con objetivos y sujeto a un tiempo específico.
Por su parte todo el que tiene vínculo laboral con una empresa deberá participar del proyecto comercial planeado. Desde el personal de servicios generales hasta lo más alto de la gestión, deben vender y participar, de manera generosa, de los ingresos del mismo.
Esta actitud laboral permitirá que se aumente el sentido de pertenencia hacia la empresa, aumento del auto estima individual y empresarial, aprovechamiento de la red social que entretejen los empleados, ampliar los alcances dentro del mercado, aumento en la productividad y la competitividad, entre otros aspectos importantes para la integración corporativa de la organización.
Como es lógico, cada vez que se inicia con un nuevo proceso hay que capacitarse para potencializar las competencias. Es necesario que todo el personal hable el mismo lenguaje y asuma comportamientos similares frente a la actividad de ventas. En principio es recomendable que los empleados de departamentos diferentes al de mercadeo, busquen ayuda y asesoría en los miembros de la fuerza de ventas, a fin de aumentar las posibilidades de éxito en los negocios contactados. Este modelo si bien es cierto le abre a una empresa oportunidades de crecimiento horizontal y vertical, hay que aplicarlo de manera controlada y gradual, en especial, porque casi nunca encontramos en una empresa un grupo de personas laboralmente homogéneo.