Las tortugas han sido contemporáneas de los dinosaurios, los fósiles más antiguos identificados como tortugas se remontan al periodo triásico, hace unos 200 millones de años, lo que significa que las tortugas existían ya antes de la aparición de los grandes dinosaurios; y, al contrario que éstos, las tortugas han seguido adaptándose y prosperando. Sin embargo no sabemos mucho de sus cuidados. En este trabajo explicamos como conocer su sexo y puntualizamos consejos para darles la mejor calidad de vida posible al tenerlas como mascotas.
Tortuga: ¿hembra o macho? Conocer el sexo de las tortugas en cautiverio, es importante, no sólo es bueno saberlo para darles un nombre correcto, sino que es necesario para poder tener una de cada sexo si se quiere criar tortugas. Desafortunadamente los dimorfismos sexuales externos son pequeños, o al menos insignificantes. Por lo que la diferenciación es muy dificultosa, especialmente en individuos inmaduros. Representación esquemática de los puntos de referencia para la determinación sexual: ■ Color de los ojos. ■ Glándulas sexuales. ■ Placa gular. ■ Longitud de las uñas. ■ Tamaño corporal. ■ Forma y longitud de la cola. ■ Forma del plastrón. Algunas de las características más generales que se usan para diferenciar el sexo de las tortugas son las siguientes: ■ El tamaño: En muchas especies de tortugas, la hembra adulta es considerablemente más grande que el macho. No obstante la diferencia del tamaño no es útil cuando se trata de individuos inmaduros. ■ La concha: El plastrón del macho es cóncavo, mientras que el de la hembra es liso o ligeramente convexo. La concavidad del macho es una ayuda para poder ponerse sobre la hembra en la copulación. ■ La cola: En los machos la cola es bastante más grande y gruesa, que en las hembras, especialmente en la base, donde el pene está invertido. ■ El color: Los machos tienen las manchas de las orejas más grandes y de un rojo más brillante e intenso que las hembras. ■ Las garras: En los machos las garras (uñas) delanteras son increíblemente largas, y las usan para acariciar la cara de la hembra durante el cortejo.
Tortugas como mascotas: luz y temperatura Es importante hacer uso de los siguientes datos para el cuidado de una tortuga en cautiverio: ■ La luz estimula en los reptiles la actividad y el apetito, además de provocar respuestas reproductivas o de preparación para la hibernación en sus fluctuaciones cíclicas diarias. En el caso de los quelonios, su exposición a la luz ultravioleta ayuda a evitar los problemas de reblandecimiento del caparazón (hiperparatiroidismo secundario).
■ Todos los reptiles poseen una temperatura corporal óptima, variable entre las diferentes especies que oscila en un rango de 2-3º C en un mismo individuo. Es muy importante conseguir una temperatura adecuada en la que desarrollen plenamente su actividad.
Tortugas: Recomendaciones dietéticas Podría decirse que las tortugas terrestres son, en su mayoría, herbívoros y que los acuáticos son carnívoros. Sin embargo, esta norma general tiene sus excepciones. ■ Tortugas terrestres. La dieta se administrará en trozos más o menos grandes para favorecer la erosión del pico córneo y aumentar su apetito. En lugar de papillas húmedas, admiten mejor el pienso de tortugas terrestres ligeramente humedecido con agua. Cuanto mayor sea el animal menor será el porcentaje de proteína (un 15% en jóvenes y un 5% en adultos). Se administrará cada vez 4 ó 5 alimentos de los expuestos a continuación: ■ vegetales Algas, repollo, endivias, espinacas, coliflor, diente de león, trébol dulce, alfalfa, hierba de jardín (sin abonar ni con pesticidas), cualquier planta no tóxica. Algunas especies muestran especial predilección por las setas. ■ Frutas Tomate, sandía, fresas, frambuesas, melón, manzana, papaya, zanahoria. No suelen comer cítricos ni aquellas frutas con pieles ásperas.
Tortugas: el cuidado de su espacio físico En el caso de las tortugas terrestres es recomendable que tengan un gran espacio para vivir, pude ser en un jardín o azotea. En el caso de no contar con ese espacio, lo ideal es proporcionarle un lugar especial, que sea lo más parecido a su hábitat natural. Este tipo de tortugas necesitan moverse mucho, aunque lo hagan de manera lenta, es imprescindible que cuenten con espacio. Es muy importante también que el lugar que se le destine tenga paredes altas, las tortugas tienden a escalar y podría lastimarse o lo que es peor perderse, corriendo riesgo su vida. Es fundamental que el espacio donde se encuentre, cuente tanto con sol como con sombra. Las tortugas necesitan de temperaturas cálidas para sobrevivir, pero el exceso podría ser muy dañino, hay que tener el cuidado de ver que no quede mucho tiempo al sol y siempre dispuesto un recipiente con agua potable, además de su alimento.
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