Un país excepcional, con una gran belleza natural y una enorme riqueza cultual, así es Honduras. Nación centroamericana que a través del pasar de los años muchos de sus hijos han sido victimas inocentes y sufrido las consecuencias de la egoísta administración de los gobiernos de turno; convirtiendo lamentablemente diariamente a más y más hondureños en victimas de este sistema opresor, que lejos de apoyar a los mas necesitados en la mayoría de los casos tiene sectores privilegiados.Esta nación multicultural busca en la actualidad salir de su lamentable realidad de país subdesarrollado, nivel del cual saldrá con muchas dificultades si se siguen dando mas problemas entre los diferentes sectores de su sociedad. LOS MICOS BEACH AND GOLF RESORT (LMB&GR) es una iniciática de turismo de sol y playa en la paradisíaca bahía de Tela.
El gobierno de Honduras y la empresa privada co ejecutores del proyecto tiene como objetivo principal lograr el fortalecimiento del sector turístico e impulsar una modalidad de turismo sostenible en Honduras. Según la estrategia nacional de turismo sostenible (ENTS), este y otros tipos de proyecto a ejecutarse en diferentes puntos del territorio nacional surgen como una alternativa de desarrollo para la generación de empleos. Este gigantesco proyecto desarrollado en 312 hectáreas de la zona de amortiguamiento del parque nacional Jeannette Kawas, según sus ejecutores vendrá a ser un bálsamo que disminuirá el dolor que agobia a este sufrido y querido país; argumentando la sustentabilidad en aspectos como ser el ambiental y el social. A raíz de tales argumentos surgen diferentes interrogantes, mismas que en la actualidad son motivos de controversia en tan sonado proyecto.
¿Qué tan sustentable y beneficios representará los MICOS BEACH AND GOLF RESORT? ¿Quiénes son y serán los verdaderos beneficiados? ¿De que magnitud será el impacto a los recursos naturales de la zona? Y sobre todo ¿cual es el papel de las comunidades situadas en la zona? Si bien es cierto, es atinada y aplaudible la iniciativa del gobierno nacional al tratar de buscar mecanismos de solución a la grave problemática económica del país, sin embargo es menester previo a la ejecución de cualquier estrategia de desarrollo, hacer una planificación detallada en la cual estén involucrados todos los actores alrededor del proyecto. Muchas iniciativas de desarrollo han fracasado al mediano y corto plazo cuando se trata de ejecutar proyectos sin el visto bueno de una de sus partes (normalmente comunidades indígenas). Es menester citar entonces la polémica frase Maquiavélica que dice “El fin justifica, los medios”. Será correcto entonces ¿hacer lo que se cree “correcto”, aun cuando tengamos que eliminar o dañar elementos claves en el camino?
La población garífuna en general y particularmente los vecinos de las comunidades de San Juan, Miami, Tornabe entre otras son las que en la actualidad viven desde ya los impactos negativos de LMB&GR. La dirigencia garífuna por su parte, principalmente la Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH), esta a la vanguardia, con el objetivo de hacer respetar los derechos de un pueblo que por varias generaciones ha logrado mantener su cultura; llevándola así a ser declarados como patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO, en el 2001. OFRANEH argumenta además la violación a diversas reglamentaciones como ser el convenio sobre diversidad biología, en su articulo 8-j, además del convenio 169 de la Organización Internacional del trabajo (OIT) que exige el respeto a pueblos indígenas; el articulo 107 (pétreo) de la constitución de la república de Honduras, el cual hasta hace unos pocos años atrás fue motivo de discusión entre la población garífuna y el poder legislativo, encabezado en ese entonces por el Prof. Rafael Pineda Ponce. Las comunidades garífunas no se niegan al desarrollo, por el contrario su población es consciente de la importancia y beneficios que de estos se originan. “Creemos que el desarrollo tiene que venir desde dentro y no desde fuera, y es por eso que ya tenemos experiencias de turismo tradicional y comunitario que las comunidades locales están desarrollando. Se habla de empleo, pero la realidad es que las cadenas hoteleras no nos dan trabajo, sino que traen los trabajadores desde afuera. Eso nos da la firmeza y la autoridad moral de decir que no es cierto. No puede haber desarrollo si esta gente pretende que las comunidades se deshagan de la propiedad” señala Alfredo López, vicepresidente de OFRANEH.
Por otro lado ¿cuantos y de que magnitud serán los impactos a los recursos naturales? ¿Será que en unos pocos años el jardín botánico Lancetilla, no será el segundo más biodiverso en Mesoamérica? Oh simplemente PROLANSATE percibirá que sus esfuerzos y labor por muchos años nunca tuvieron razón de ser. ¿Qué de esta riqueza le deseamos heredar a las futuras generaciones?, independientemente de ser afro descendientes o no. ¿Es realmente este macro proyecto positivo en todo el amplio sentido de la palabra?Un aspecto elemental e indispensable es dar respuestas a estas y otras interrogantes antes de llevar acabo el mismo, y de esta forma tener abiertos los espacios para que todos los interesados de forma conjunta puedan dictar los mecanismos a seguir.
La organización internacional del trabajo (OIT), recomienda en ese sentido que previo a la ejecución de estos proyectos se deben tomar en cuenta los siguientes parámetros: consulta, participación activa y negociación de buena fe; para de esta forma evitar el mayor número de conflictos potenciales, como los que hoy se viven en la controversial zona de la bahía de Tela. La lección es clara no solo para este pueblo, sino también para las generaciones futuras; las “invasiones” siempre son y serán conflictivas. Nadie tiene el derecho moral ni mucho menos legal, de ir a la comodidad de tu casa e irrespetar tu propiedad con el fin de “mejorarla” si tu no estas de acuerdo. Un pueblo garífuna marginado en muchos casos por los gobiernos de turno, gente por naturaleza noble y pacifica que le ha dado muchas alegrías a este país, personas que simplemente quieren hacer respetar su soberanía, y que estos se han los gestores y promotores para su desarrollo, vive en la actualidad una etapa crucial en su historia, una lucha ante los “grandes” de esta sociedad.Lucha que es indispensable afrontar, dado que si se bajan los brazos o si se da el mas mínimo descuido y este pueblo es golpeado; Esta nuestra Honduras nunca pero jamás será igual y mucho menos podrá desarrollarse; sin el respaldo, nobleza y carisma de los embajadores del ritmo punta.