Es triste constatarlo, pero no deja de ser cierto. Actualmente más que nunca, la música está mayormente supeditada a los intereses comerciales de los publicistas o bien se concibe únicamente con fines lúdicos y asociada a ambientes festivos y frívolos, en los que lo principal acostumbra a ser el goce de otros sentidos más que del oído, y en los cuales se enfatiza claramente el aspecto rítmico (y cuanto más claramente definido y más repetitivo, mejor) sobre el armónico-melódico.
En este contexto, los que tendemos a sentirnos estimulados más bien por este último aspecto quedamos inmediatamente estigmatizados como tipos raros, excesivamente sofisticados o insoportablemente pretenciosos. Pues bien, pretendo con este escrito argumentar una defensa para nuestra posición, que no es menos respetable que la ya comentada. Nosotros, los “pestilentes sinfónicos que siempre lo queremos todo a lo grande”, basamos nuestras preferencias en concebir la Música como una de las más altas expresiones del potencial intelectual humano, que en sus mejores realizaciones es capaz (tenemos claras pruebas de ello) de alcanzar resultados sublimes y estremecedores para oídos mínimamente despiertos.
En mi opinión no existe actualmente una banda comparable con aquel glorioso Genesis que lideraba el gran Peter Gabriel, allá por los primeros 70. En nuestro país lo más destacable que recuerdo son los trabajos de Triana o aquel temazo de Los Módulos titulado “Todo tiene su fin”. Música concebida para captar la atención y mantenerla, para dejar lo que se tenga entre manos en ese momento y contemplar su progreso y evolución, sintiendo cada nota, cada acorde y la sucesión de ritmos y transiciones que la adornan, elevando la experiencia de su audición a niveles prácticamente místicos. Pues bien, me he tomado la libertad de rendir mi homenaje personal a este siempre estimulante estilo, creando un sitio Web monográfico que pretende ser mi portafolio musical. No estoy hablando todavía de un lanzamiento comercial, es sólo una propuesta global para que alguien “ahí fuera” sea conocedor de cómo me expreso artísticamente.
Quiero dejar claro que (de momento) me considero más un aprendiz que un músico propiamente dicho, pero de todas formas ahí va mi propuesta para quien sienta curiosidad por conocer mi trabajo. De momento todo lo que encontraréis son versiones. Para lanzarme a componer primero tengo que haber estudiado e interpretado bastante material preexistente, con toda la carga de aprendizaje que ello conlleva. La única posible excepción que de momento contemplo estaría en que algún día me sintiera literalmente poseído por una súbita inspiración, entonces igual me animaría a escribir antes de dejar pasar esa oportunidad irrepetible.
No adelanto nada más aquí. Ya veréis lo que os tengo preparado. Evidentemente, estoy abierto a vuestros comentarios y propuestas ...