Además de ser un excelente replazo del azúcar la miel posee numerosas propiedades que mejoran la salud integral del organismo. Desde resfriados, pasando por el asma, y la fiebre hasta el estrés, las afecciones más comunes pueden tratarse con la miel. La miel es un gran reconstituyente que tiene propiedades medicinales. De hecho más de cien sustancias forman parte de este producto, lo que lo convierte en un alimento muy completo.
Los ingredientes básicos que contiene nos permiten reconocer el gran aporte curativo de miel. Contiene ácidos orgánicos, vitaminas, agua, sustancias aromáticas, aminoácidos, azucares, sustancias antibióticas, proteínas, propóleos, enzimas, levaduras, oligoelementos, minerales. Con semejante cantidad de nutrientes, la miel es un tonificante natural de la masa muscular, un antídoto muy efectivo contra el insomnio y, por sobretodo, un estimulante y un regenerador que ayuda a eliminar las toxinas alojadas en el organismo.
Una opción más saludable para endulzar las bebidas y alimentos que el azúcar blanca, la miel es además un producto con innumerables propiedades curativas, que van desde el tratamiento de los resfrios y la tos hasta la eliminación de eczemas y varices. Beneficiosa en todos los adultos, surgieron algunas controversias acerca de si es conveniente incluirla en la dieta infantil a todas las edades. Sucede que se pasa de la indiferencia hacia el producto a su uso masivo y eliminación del azúcar blanco. Sin embargo, universalmente se le ha reconocido a la miel sus propiedades eutróficas, que favorecen el crecimiento y el metabolismo, lo que lo convierte en un alimento indicado durante la gestación, la infancia y durante las convalecencias.
En la alimentación infantil, la miel presenta sobre el azúcar la ventaja de estar menos sujeta a la fermentación en los intestinos y gracias a sus enzimas favorece la digestión y la absorción, sobre todo de la leche de vaca, que tan frecuentemente es mal tolerada o indigesta el aparato digestivo infantil. Entre las mieles mas adecuadas para la infancia, merece especial atención la de tomillo. Es muy oscura, muy aromática y proviene montañas de regiones marinas. Por su acción antiséptica, es útil contra todas las enfermedades e infecciones que en los niños hacen fácil presa.
También son especialmente recomendadas para la época de edad infantil, las mieles de romero, ya que cumplen una función de desintoxicación hepática, renal e intestinal, y las de eucalipto, muy útil con las enfermedades invernales. Desde todos los posibles puntos de vista, la miel es una opción sana y saludable para todas las edades.