Dependiendo del lugar donde uno a nacido la pregunta acerca de cómo invertir sin riesgo puede ser más o menos frecuente, pero donde sea que focalicemos, esta pregunta estará dada. Hay gente más o menos capacitada o dotada para los negocios, pero lo primero a saber es que tanto puedes arriesgar en tu inversión. Invertir sin riesgo no es un interés netamente ganancial, existe también una cuestión de salud mental y estrés que debe ser tenida en cuenta, es decir, que cada perdona tiene un nivel de tolerancia al riesgo que sesgara el tipo de inversiones que puede realizar.
Ganancia y riesgo van de la mano
A la hora de invertir sin riesgo es necesario comprender que el par “ganancia-riesgo” corren en paralelo. Es una regla que no admite excepción, siempre las inversiones de alto riesgo reportan altas ganancias. Una inversión segura protegerá el activo pero rendirá una rentabilidad discreta.
Entonces si en tu lista de prioridades esta aquella de no perder tu dinero y no aquella que supone ganancia rápida por alto riesgo, lo más aconsejable es invertir sin riesgo, lo que supone elegir opciones de corte conservador y ganancias bajas.
Invertir sin riesgo garantizara, como mínimo, el reembolso integral del capital invertido en un plazo determinado. Entonces antes de decidir es necesario tener en claro dos cosas: cuando necesitas tener en mano otra vez tu capital y que riesgo estas dispuesto a asumir.
Tipos de inversiones.
Inversiones a plazo fijo. Es posible realizar distintas inversiones, invertir en efectivo a corto o mediano plazo es invertir sin riesgo, y por eso las tazas de interés que ofrecen los bancos en las cuentas a plazo fijo no son sustanciales. En las inversiones bancarias el dinero esta seguro, otros están usando tu liquidez y a cambio pagan un porcentaje en relación al monto del efectivo.
Los bonos ejemplifican a otro tipo de inversiones. Cuando se invierte en bonos los movimientos se realizarán en la bolsa. El plazo de vencimiento puede variar entre uno, diez, veinte o treinta años. Durante este plazo se gana un interés fijo que se paga, en general, en dos cuotas anuales. En este tipo de inversiones dos factores determinan el porcentaje de interés que paga el bono, por un lado el plazo, a mayor tiempo mayor porcentaje de interés; por otro lado el respaldo de la empresa que emite los bonos. Si es una empresa pequeña o nueva pagara intereses más altos que una empresa con trayectoria y solidez ya establecidas.
Para saber esto existen agencias que evalúan el riesgo y la solidez de la corporación y luego la clasifican. La clasificación AAA de bonos es la más alta y recomendamos dejar de lado como posible inversión a aquellos bonos que no entren en estos parámetros
La tercera posibilidad nos lleva a las acciones. Este es, quizás, el ejemplo opuesto a invertir sin riesgo en un plazo fijo. Al invertir en acciones de una compañía se esta adquiriendo una parte de ella. En la mayoría de los casos, las acciones representan partes ínfimas de las corporaciones o empresas que las emiten. Esta es una inversión de alto riego, recomendada para aquellas personas agresivas en sus inversiones y visionarias en proyecciones a largo plazo. El valor de una acción es muy volátil por estar determinada por la oferta y la demanda existente. Es decir que su valor varía en función de aquellas. En consecuencia, la compra de acciones es considerada una inversión de alto riesgo y entrega, por lo tanto, altas ganancias.