Las mandarinas y naranjas se originaron hace unos 20 millones de años en el sudeste asiático, así surgieron las naranjas y mandarinas. Desde entonces han visto numerosas alteraciones debidas a la selección natural y a hibridaciones tanto naturales como producidas por el hombre, que posteriormente hemos hecho por su venta de naranjas online.
Es una especie subtropical.
El factor limitante más importante es la temperatura mínima, ya que no tolera las inferiores a -3ºC. No tolera las heladas, ya que sufre tanto las flores y fruto como la planta, que pueden extinguirse del todo.
Presenta poca resistencia al frío (a los 3-5ºC bajo cero la flor muere). No presenta reposo invernal, sino una parada de su crecimiento por las bajas temperaturas. Necesita temperaturas cálidas durante el la época estival para la correcta maduración de los frutos.
La dispersión de los naranjas y mandarinas desde sus lugares denacimiento se debió a los grandes movimientos migratorios: conquistas de Alejandro Magno, expansión del Islam, cruzadas, descubrimiento de América, etc.
hibridaciones espontáneas han dado lugar a numerosas tipos de naranjas y mandarinas que actualmente conocemos.
Requiere importantes lluvias (alrededor de 1.200 mm), que cuando no son cubiertas hay que recurrir al riego. Necesitan un hábitat húmedo tanto en el terreno como en la aire. Es una especie ávida de iluminación para los procesos de floración y fructificación, que tienen lugar preferentemente en la parte exterior de la copa y parte inferior del árbol. Por tanto, la fructificación se produce en copas vacías, lo cual significa un inconveniente a la hora de la poda. Es muy sensible al aire fuerte, sufriendo pérdidas de frutas en precosecha por la vibración.
Necesitan suelos permeables y poco calizos y un hábitat húmedo tanto en el terreno como en la aire.
Se recomienda que el terreno sea profundo para garantizar el anclaje del árbol, una amplia exploración para una buena nutrición y un crecimiento adecuado.
Los terrenos deben tener una proporción equilibrada de elementos gruesos y finos , para garantizar una buena aireación y facilitar el paso de agua, además de proporcionar una estructura que mantenga un buen estado de humedad y una buena capacidad de cambio catiónico.
No toleran la sal y son sensibles a la asfixia radicular. En general la salinidad afecta al crecimiento de las árboles.